Páginas

3/15/2018

La Procesión de San Agustín: Una pausa para la conciencia


Grupo de Sembradores de Fe y voluntarios llevando a escena  el doloroso martirio de Jesús
La Procesión de la Parroquia San Agustín, Bayamón, Puerto Rico

Según el municipio de Bayamón en su portal de Internet, “los inicios de la procesión se remontan a 1964, cuando los padres agustinos decidieron organizarla el Viernes Santo”, un evento en el que, por más de sesenta años, se ha puesto en escena un recorrido que ha transformado a personas de todas las edades y de distintos pueblos mediante las personificaciones que participan en las carrozas y a pie.

 

Sin duda, la Procesión de la Parroquia San Agustín en Bayamón se ha convertido en un ícono de nuestra cultura. Con la llegada de la Semana Santa y, especialmente, del Viernes Santo, dicha procesión expone ante un público diverso toda una representación dramática que, año tras año, deja una huella profunda e imborrable.

 

Con la expectación de cientos de espectadores y el tránsito pausado de numerosas carrozas representativas de las estaciones de la Vía Dolorosa de Jesús, poco a poco discurre un drama intenso en el que decenas de personas observan y viven de primera mano el camino al Calvario.

 

Las carrozas salen de la parroquia y recorren las calles con cada escena cuidadosamente montada. Cada detalle dramatiza en vivo la jornada de Jesús mientras atraviesan un público que siente y padece el dolor físico y la inhumanidad del ejército romano ante el látigo y la inmensa crueldad de la tortura.

El público, apostado en las aceras y calles de la urbanización, es testigo del compromiso de numerosos voluntarios que, transformados mediante la indumentaria y el maquillaje de la época, traen al escenario público el sufrimiento de Jesús previo a su crucifixión.

 

A pesar de los preceptos religiosos y de la diversidad de creencias, no hay duda de que el Viernes Santo, dentro del marco católico, se manifiesta como un detente, un alto o un freno —por así decirlo— ante todo ese componente social y político que constantemente nos afecta.

 

Y ese freno funciona también como una pausa para la conciencia. No importa el credo, las creencias o incluso la ausencia de ellas; la procesión representa la manifestación histórico-bíblica de Jesús frente a todo ese componente imperial y tortuoso que lo condujo a la muerte.

 

Para los creyentes —y en esto me incluyo— participar y documentar esta actividad como fotógrafo independiente no constituye solamente un privilegio, sino también una sintonía espiritual que me ayuda a reflexionar y a encontrar un camino de redención en medio del mar de problemas y circunstancias que atravesamos diariamente.

 

Comprender la vida de Jesús es adentrarse en el perdón, la humillación y la esperanza; en un entorno espiritual que nos fortalece y nos ayuda a levantarnos luego de tantas caídas a lo largo de nuestras vidas.

Por eso, cuando estoy en presencia de este evento, al igual que muchos de los presentes, guardamos silencio dentro de un profundo respeto humano que nos lleva a reflexionar no solo sobre nuestros propios espacios de vida, sino también sobre cómo nuestra existencia puede mejorar la vida de nuestro prójimo y todo aquello que nos rodea.

 

En ese sentido, más allá del pensamiento o de la cuestión dogmática religiosa, aceptar estos eventos dentro de una dimensión histórica nos ayuda además a comprender el desarrollo humano y los precedentes que, a través del tiempo, han marcado nuestra historia.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Nota: sólo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Carmen Yulín Cruz: ante un triunfo inesperado y su transformación actual

  Carmen Yulín Cruz tras ser electa alcaldesa de San Juan , un triunfo que en 2012 se proyectó  como una renovación política frente al bipa...