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7/29/2020

Firme en condenar cualquier intento de discriminación


Mi postura es clara



Firme en condenar cualquier intento de discriminación racial que incluya el menosprecio a la raza, color de piel, creencia religiosa, orientación sexual, lugar de origen o nacionalidad, idioma o cualquier otra aspecto que se pueda interpretar como un intento de socavar la capacidad y la sensibilidad humana.

Condeno enérgicamente los recientes acontecimientos en donde un grupo de policías asesinó sin piedad a George Floyd en un claro menosprecio a la vida que ellos están obligados a proteger.

He visto y además los intentos de la administración actual en Estados Unidos enfocada en destruir, rechazar y atacar seres humanos por su nacionalidad, sin distinción de raza y por el hecho de no hablar el idioma inglés.

Al igual que los ataques constantes a la diversidad, personas cuyas afinidades sexuales difieren de la postura del estado en un intento de negarle sus derechos civiles, llevando casos a los tribunales. Gracias a Dios, recientemente esta misma administración tuvo una derrota apabullante y determinante en el Tribunal Supremo.

La postura del presidente norteamericano Donald Trump sobre naciones hermanas ha sido evidente. La Casa Blanca por su parte junto a senadores republicanos, ha sido defender sus ataques verbales en las redes sociales, excusándolo de cualquier vínculo de índole racial.

Cientos de años atrás familias y comunidades negras en Estados Unidos han sufrido los ataques más violentos por parte de gobierno, oficiales y comunidades racistas que han asesinado y torturado a mansalva a personas de esa población por el solo hecho de ser negros.

De esa misma forma han asesinado homosexuales, personas transexuales o de cualquier otra raza o nacionalidad que implique una amenaza a sus estilos de vida dentro de lo que ellos definen como la sociedad estadounidense.

Sin dejar escapar el acoso continuo a la inmigración, la destrucción de programas sociales para jóvenes y adultos (DACA) y el asecho a países con la demagogia y amenaza en tarifas, penalidades y ausencia de tratados que anteriormente formaban parte de una filosofía de paz global a través de occidente.

Pensaba equivocadamente que Estados Unidos jamás volvería atrás pero el documental de VICE sobre Charlottesville nos enseña que la lucha por los derechos civiles apenas comienza y que dichas afirmaciones en contra del color de la piel están tan latentes en esta administración como en aquella época. Es como si volviéramos a visitar la era de la segregación.

Vemos continuamente los visuales de mujeres blancas acosando a personas de otra raza o nacionalidad con amenazas y hasta a punta de pistola por el hecho nada más de ser diferentes.

Seducidos por un discurso racial que toca la fibra de una filosofía fascista, un sector de Estados Unidos pretende hacerle entender al mundo que Norteamérica es para los norteamericanos de la misma forma que Hitler quería Alemania para los alemanes.

Actualmente, para sorpresa de todos vemos a diario los vídeos de una conmoción social que similar a un encuentro civil armado y urbano el presidente ha inundado las calles de Portland, Chicago y otros sectores con mercenarios paramilitares con la excusa de restablecer el orden.

Atacan a manifestantes con gases lacrimógenos, veteranos que han intentado entrar en razón con estas tropas y lo que han recibido a cambio es un maltrato a golpes y gases en la cara sin dejar a un lado los actos violentos en contra de mujeres y periodistas.

Con esa misma excusa de evitar el traspaso o ataque a instalaciones federales lo cierto es que el entuerto norteamericano ha descartado el avance humanitario y por el contrario le ha dado la espalda a la desigualdad social, la pobreza y cuando se trata sobre el acoso de oficiales armados a comunidades negras e hispanas miran hacia el otro lado o defienden a sus oficiales.

Por otro lado la pandemia del COVID-19 sigue cobrando vidas humanas ante un escenario doloroso en donde la administración presidencial no ha establecido las medidas rigurosas de salubridad y seguridad en toda la Nación.

Con un constante asecho en las redes sociales, el presidente se ha escudado y ha atacado al Dr. Anthony Fauci quien es uno de los expertos de mayor prestigio en enfermedades infecciosas en todo el mundo y ha dado su vida profesional ante emergencias nacionales de esta índole.

Ante este curso de acción, varios estados han sufrido una segunda etapa de contagios que han sobrepasado los estimados positivos y fatalidades en muy poco tiempo.

Con la expresión tan desafortunada del principal exponente del gobierno norteamericano, Donald J. Trump donde dice que no se siente responsable, ha dejado de darle importancia a estas circunstancias médicas para dedicarse a restablecer su imagen y la atención en las redes sociales con el intento de acaparar audiencias en distintos estados.

Pero no ha podido toda vez que esos mismos componentes de gobierno se han negado a comparecer y la audiencia no ha estado disponible para aplaudir sus expresiones.

A 100 días apenas para la elección, este presidente a comenzado a destacar sobre el hecho de que si las votaciones se realizan por correo es seguro un fraude histórico y sin precedentes en toda la elección.

Como ven, comienza a preparar el camino para salir por la puerta ancha aunque pierda la contienda electoral.

Muchos piensan que a pesar que eso ocurriese, no se va a ir de Casa Blanca aludiendo esa misma excusa de fraude.

Ante ello, el pueblo estadounidense debe estar unido para hacerle frente y rechazar esas demostraciones de fuerza que pretenden obligar a los sectores que lo mantienen con vida, sigan siendo esclavos y cautivos de sus expresiones.

Es importante expresar a este punto que rechazamos esas posturas opresoras que son ejemplo de cuerpos de una milicia en países donde el poder y la libertad han sido sustituidos por una filosofía dictatorial que mancilla los derechos de una inmensa mayoría de seres humanos influyendo mujeres, ancianos y niños.

Y ante ello tenemos la esperanza que el esfuerzo del Partido Demócrata con su líder, Joe Biden pueda prevalecer y restablecer los valores, la paz ciudadana y el amor al prójimo que tanto anhelamos.

7/27/2020

Una nueva realidad nos ha enseñado a vivir de otro modo

En horas de la mañana, presto a comenzar mi jornada de trabajo.

Hemos aprendido a vivir de otra manera. 

En algunos casos, obligados a vivir dentro de un cautiverio auto impuesto por algo que jamás pudimos imaginar.

Pensar en películas donde el mundo está por acabarse o en los profetas evangélicos de la calle y sus altoparlantes vociferando sobre el final de los tiempos y de momento me digo: ¡coño!, — ¿habrá algo de verdad en todo eso?

Pero aun cuando me vienen a la mente esas imágenes, trato de no perder la esperanza o las ganas como decía Escalante.

Obviamente esto no es una película y ciertamente no vendrá ningún súper héroe para que nos rescate de esta tragedia humana.

En ese sentido, la única forma de asimilar esto es rescatándonos a nosotros mismos.

Aquí en Puerto Rico hemos regresado peligrosamente al principio. Hemos vuelto a comenzar de nuevo.

Semanas atrás el gobierno había controlado poco a poco la propagación de este virus.  

Pero la política, las fuerzas ocultas y privadas junto al flujo de capital que se mezcla con candidaturas en tiempos de elecciones lo cambian todo.

Transformaron el discurso nacional y nuestra gobernadora decidió abrir en gran medida la economía. 

Sin pensar en el aeropuerto o el desembarco de cruceros cuyos pasajeros y turistas en su mayoría han venido a refugiarse o tratarse en hospitales locales por los altos costos médicos en el extranjero.

Es decir, el gobierno decidió abrir con ciertos parámetros el comercio, las playas y ciertos escenarios públicos.

Las consecuencias no se hicieron esperar; el aumento en casos de COVID-19 ha sido extremadamente serio.

El haber abierto le dio alas a sectores de la población que comenzaron con tiendas y otras actividades sociales sin control, sin mascarillas, con un gobierno ausente en la imposición de multas sobre las normas de salubridad colocando a nuestro pueblo en peligro con un aumento en fatalidades e infectados por el contagio.

Hace apenas una semana o un poco más la gobernadora compareció públicamente para establecer nuevamente medidas de toque de queda y cierre obligado a comercios y establecimientos.

En ese sentido, el estado de gobierno ha sido torpe y se acomodó en su momento a las negociaciones de la empresa privada para lograr abrir la economía.

Ha sido tristemente una administración desarticulada en el manejo de beneficios a la población que se ha quedado sin sustento o sin garantías de empleo.

Hoy el equipo médico de la gobernadora le ha recomendado un cierre total por tres semanas. Cosa que su pudo haber evitado.

Es por eso que les digo que no se puede depender del gobierno.

Ustedes y Yo tenemos que estar atentos y aun cuando es extremadamente difícil manejar estas circunstancias, auto imponerse una disciplina de vida nos ayudará a sobrepasar esta crisis.

No hay alternativa.

En el extranjero, específicamente en Estados Unidos, 100 días faltan para una elección en la que se la va vida al pueblo norteamericano.

Una administración republicana cobarde, acomodaticia y sin voz.  Solo el eco de un comandante en jefe enfermo y racista que pretende perpetuarse en el poder.

Un presidente cuyo mensaje a la nación repetidamente es de índole racial, con insultos, culpas ajenas y excusas sobre una pandemia que le ha cobrado la vida a cientos de miles de norteamericanos.

Su ejercicio de poder se ha manifestado por ser un discurso racial que ha destruido relaciones entre naciones aliadas que hoy se distancian de sus expresiones y su filosofía de gobierno la cual ha mancillado lealtades y vínculos políticos históricos. 

La demagógica respuesta de un plan médico inexistente, la intención de construir un muro y el ataque constante a China, Méjico y Latinoamérica lejos de construir y ser ejemplo ha sido nefasta en el ejercicio de las libertades y las expresiones ciudadanas.

Nada más vean los visuales en Chicago y Portland sobre el manejo presidencial en militarizar las avenidas y los espacios públicos con la excusa de contener la violencia y el vandalismo.

Al menos muchos grupos republicanos han levantado su voz y están día a día en campaña para impedir que este hombre pueda revalidar. Y eso es un gran alivio.

Por lo pronto, aprendemos las lecciones de vida de todo este acontecer histórico.

Hemos aprendido a cuidarnos y ser juiciosos porque de esa forma cuidamos a nuestro prójimo.

Me he tomado unos días de descanso pero hoy comienzo nuevamente mi jornada.

A ustedes les pido que se cuiden. No tomen riesgos innecesarios. Sean juiciosos y no dejen de usar la mascarilla si salen de sus hogares o donde residen.

No pierdan la Fe y la esperanza.

Esto a la larga va a pasar.
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7/04/2020

Un verdadero líder dirige una nación, no la maltrata


De pronto miro lo que ocurre a mi alrededor y me pregunto —Dios mío, ¿hacia dónde vamos?

Cuando levanto la vista me doy cuenta que ya no comprendo el suelo norteamericano.

Cuatro años desde que Trump asumió la presidencia de Estados Unidos y las minorías, el color de piel y la diversidad incluyendo la raza, sigue siendo punta de lanza en esta administración para insultos y expresiones de índole racial.

Un ejemplo reciente fue el asesinato de George Floyd que indiscutiblemente ha colocado la presidencia en la era de la segregación racial.

El manejo tan incompetente de COVID-19 nos deja ver un presidente que lo único que piensa es en las encuestas y las elecciones.

Lo demás es colateral.

Tan reciente como la semana pasada, en un artículo publicado en el New York Times, relataba el hecho de pagos a talibanes para atacar tropas y soldados norteamericanos por el presidente ruso, Vladimir Putin.

De cierto modo, la Casa Blanca y la presidencia norteamericana vuelve a quedar en entredicho en materia de seguridad nacional.

Pero como todo en la vida, para el propio presidente todo esto es parte de un complot demócrata y las principales cadenas de noticias en la nación. 

No olviden que para él la prensa es el enemigo del pueblo norteamericano.

En 2016, sabíamos de antemano la amenaza real que representaba su presidencia en Estados Unidos y el mundo.

Un segundo término de este hombre no tan solo sería trágico sino catastrófico para todos los que descansamos en el bien común, la bondad, la equidad y el respeto.

Recuerdo sus expresiones desde que inició su campaña, la promesa de un muro y el desarrollo de un supuesto plan médico que sustituyera Obamacare.

Luego de su victoria, la amenaza real a la población musulmana, los inmigrantes, países como Haití y África no se hicieron esperar.

Su ausencia moral y su discurso se hizo evidente cuando pistoleros entraron a escuelas, asesinando maestros, niños y jóvenes.

La amenaza real que habíamos detectado de antemano se convirtió en un hecho a partir de 2016.

Sus expresiones sobre la protesta en Charlottesvillecon insignias Nazi y banderas confederadas que dejó una persona muerta, dejó entrever una nueva realidad política y racial en Estados Unidos.

Hace poco y ante los hechos que han sumergido a la nación en protestas masivas junto a los los ataques de policías a multitudes incluyendo periodistas, nos dejó maltrechos en términos de conciencia y emociones.

Perplejamente hemos visto un presidente pararse frente a una iglesia con la Biblia en la mano como si fuese el salvador de la humanidad norteamericana.

Nunca pensé que la hipocresía personal y política llegara a tanto pero me equivoqué.

Me resulta alentador sin embargo ver grupos republicanos que se han tirado públicamente incluyendo las redes sociales para repudiar al presidente norteamericano y su candidatura de cara a las próximas elecciones.

Un ejemplo de esto es el grupo “Republican Voters Against Trump" (Votantes Republicanos en contra de Trump— RVAT por sus siglas en inglés). 

Este grupo es una coalición de republicanos o ex republicanos o republicanos descontentos que no apoyan a Donald J. Trump para un segundo término en Casa Blanca.

Numerosos testimonios grabados en vídeo expresan la desilusión no tan solo con este presidente sino con un partido que le ha dado la espalda a los principios conservadores que una vez conformaron la filosofía ideológica del Partido Republicano.

Les invito a que visiten: https://rvat.org y vean personas que en un momento dado le dieron su apoyo a este presidente y hoy están convencidos que fue la peor decisión que tomaron en un momento dado. 

Además “The Lincoln Project” es un esfuerzo de ex miembros del Partido Republicano cuyas posiciones fueron claves y hoy a través de anuncios, postulan que tiene que haber un esfuerzo patriótico para derrotar a Trump. Si desean más información pueden visitar: https://lincolnproject.us .

En todo caso, distinto a 2016, el discurso presidencial tiene detractores republicanos que no suman uno ni dos; son miles.

Miles de seres humanos defraudados hasta la médula por un presidente que desconoce el verdadero significado de la Constitución, que se canta religioso cuando no lo es y cuyos prejuicios raciales sobre género, libertades de la mujer y la diversidad humana se han visto desplegadas como nunca antes.

En la actualidad cuando me fijo en el norte, fuera de mi terruño, aun con los problemas serios que tenemos aquí en Puerto Rico, veo una nación dividida y mancillada por una voz inequívocamente enferma y egoísta que pretende ensalzar el espíritu norteamericano de un modo nefasto y equivocado.

Nada más tenemos que ver las redes sociales a diario y escuchar cómo hablar en español en algunos lugares de la nación se ha convertido en algo proscrito y delictivo.

Algo que jamás pensé ver en vida, pero es así, desgraciadamente.

Guardo un gran respeto por los estadounidenses. No creo que la inmensa mayoría de los que viven allá fuera sean así. 

No guardan esos rencores infundados con el desprecio y las aptitudes tan desafortunadas que observamos constantemente desde Casa Blanca.

Sé por convicción propia que en su mayoría son gente buena y creen en las libertades y el respeto en común.

Falta poco para que llegue el momento de la verdad. 

Hay quiénes dicen que aunque pierda no se va a ir.

Si decidiera no irse si pierde esta contienda electoral va a ocasionar una conmoción social que no hemos visto en décadas. 

Lamentablemente hablamos de una persona que aunque se juega el todo por el todo, su afán con el poder y la victoria nublan la conciencia de miles de hombres y mujeres que lo siguen como corderos.

Aun cuando quiera permanecer en el poder, su derrota sería un punto de partida positivo para limpiar un legado negativo que ha dejado a Estados Unidos dentro de una incertidumbre internacional.

Un legado entrelazado con vínculos preocupantes con naciones que no son aliados y con una ideología carente de verdad, patriotismo y respeto a la inmensa mayoría de aquellos que no piensan como él.
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6/23/2020

¡Una victoria bien merecida!

Foto: Susan Ruggles

Desde que se originó en 2012, el Programa de Acción Diferida para los Llegados a la Infancia; DACA (Prefered Action for Childhood Arrivals) por sus siglas en inglés, 800 jóvenes indocumentados estaban protegidos ante la amenaza de la deportación.

DACA, una iniciativa del ex presidente Barack Obama, le permitió a inmigrantes indocumentados que llegaron a Estados Unidos antes de cumplir los 16 años, que pudieran aplicar para no ser deportados. 

Luego de un cotejo profundo por parte de las autoridades federales, los recipientes de este permiso podían renovarlo por dos años siempre y cuando estuviesen trabajando o estudiando.

El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (Homeland Security - DHS) por sus siglas en inglés lo puso en vigor a partir de 2012.

La administración del presidente Donald Trump se pronunció en contra de esta de medida social y continuó presionando en las cortes siendo bloqueado en repetidas ocasiones.

Argumentos republicanos de índole racial expresaron desde 2016 que se premiaba la inmigración ilegal y que según ellos la pasada presidencia no tenía el poder para ejecutar una iniciativa social de esta índole mediante orden ejecutiva.

El Departamento de Seguridad Nacional en 2018, comenzó por establecer parámetros para aceptar permisos aprobados por dicha Ley p
oniendo en riesgo a por lo menos 20 mil recipientes de dicho programa, elegibles para renovarse.

Aun cuando intentaran pagar costos y penalidades no serían elegibles para obtener el permiso y así evitar la deportación.

Vale recordar que esta administración le negó rotundamente a inmigrantes haitianos cualquier tipo de elegibilidad. Sin olvidar que el presidente norteamericano se refirió Haití y África como países de mierda.

La administración intentó además consolidar cualquier tipo de medida social parecida haciendo cada vez más restrictivo los procesos con requisitos extremadamente difíciles de cumplir para los inmigrantes que intentaban legalizar su condición provisional en los estados.

En uno de los controvertibles tuits del presidente, este expresó: DACA está muerto.

Celebridades y personas de alto calibre como el Principal Oficial Ejecutivo de Apple, Tim Cook, se expresó consternado en contra de un presidente que insistía en eliminar la política pública de DACA.

En una entrevista con Chris Hayes por la Cadena MSNBC, en aquel momento el propio Tim Cook se manifestó ofendido y consternado por la amenaza a dicho programa por parte del Presidente de la nación norteamericana.

Se manifestó sumamente preocupado por esta ola de expresiones y acciones del Presidente Trump y manifestó todo su apoyo incondicional a los "Dreamers" y recipientes de DACA, quiénes sumaban aproximadamente 250 empleados en Apple.

En conclusión, en los estados totalitarios a través de su historia, la filosofía de clase y superioridad se basa en favorecer una raza.

Disimulado o no, desde el 2016 hemos sido testigos de un discurso inflamatorio que intenta equivocadamente devolverle los Estados Unidos a los norteamericanos. 

Ha querido sacar a los inmigrantes y destruir las Leyes que le han servido bien y han fortalecido a millones de familias que trabajan y estudian en una nación fundada por inmigrantes. 

Esa retórica ha socavado los cimientos de una sociedad que había superado por mucho los preceptos racistas y que vivía sosegadamente hasta que dio inicio esta presidencia.

Sin embargo, el pasado jueves, 18 de junio de 2020, el Tribunal Supremo de Estados Unidos revocó los intentos de esta administración para destruir a DACA.

En una decisión 5 a 4 cuyo voto decisivo fue el del conservador juez presidente John Roberts se destruyó finalmente los intentos de un presidente que desde 2016 ha probado ser racista.

En un marco histórico donde el asesinato de George Floyd ha creado un malestar mundial, este hecho en particular puso en entredicho a un presidente que no condena las aptitudes raciales. 

Aparte de ello poco antes de la decisión de DACA, el Tribunal Supremo validó los derechos civiles de personas y parejas del mismo sexo que viven angustiadas por su condición de género en un cuadro político que los estigmatiza y los discrimina desde la oficialidad más alta en la Casa Blanca.

A todos los recipientes del programa y los soñadores valga mi más sincero aprecio y felicitaciones.
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6/16/2020

Mi primera exhibición de fotos...



—What I'm trying to describe is that it's impossible to get out of your skin into somebody else's.... That somebody else's tragedy is not the same as your own. Diane Arbus 


En la tarde noche del 17 de agosto de 2017 abrió mi exposición individual titulada “Un Puerto Rico Olvidado”

La misma tuvo lugar en la Sala 4 del Museo Las Américas, localizado en el Cuartel Ballajá del Viejo San Juan.

Fue avalada por un Comité del Museo, compuesto por Myrna Rodríguez, Sonia Cabanillas, Vanessa Droz y José A. Pérez Ruiz.

Fue mi primer intento como fotógrafo urbano y una gran oportunidad de expresión a través del lente fotográfico.

La apertura formó parte del proyecto Nocturnos de Museo, una serie de actividades de carácter cultural que se celebró los terceros jueves de cada mes a través de ese periodo.

Con la muestra intenté buscar el desafío que me ha llevado a recorrer durante mucho tiempo los círculos urbanos y callejeros donde la vida es radicalmente distinta a la nuestra. 

Por la naturaleza de nuestra crianza pasamos frente a ellas como si no existieran, las miramos con desdén y menosprecio desde lejos pero están ahí. No se pueden ocultar.

Ya han pasado varios años y no he vuelto a explorar alternativas para volver a exponer mi trabajo.

Y el tiempo ha hecho mella en todos nosotros.
Miramos hacia atrás y precisamente en 2017, Puerto Rico recibió el azote de un huracán del cual aun hoy no nos hemos recuperado.

Poco después, cuando regresábamos a una vida más o menos normal, la parte sur de la Isla recibió incesantemente unos temblores y terremotos que al día de hoy mantienen a miles de familias sin hogar.

Sin pensar que en la actualidad llevamos meses de encierro por las circunstancias del COVID-19.

Pero dentro de todas esas circunstancias tan devastadoras hay algo que sigue su curso y se mantiene en pie como un estandarte de vida y reflexión. No todo es negativo.

Todavía estamos vivos y eso es maravilloso.

Como artista, a pesar que vida se ha transformado de la noche a la mañana, el espíritu creador sigue intacto. Tal vez con más fuerzas que nunca.

He aprendido que exhibir para mí no se trata de reconocimiento, premios o ventas. 

Se trata más de mi conciencia. De expresar libremente mi visión, el modo y mi perspectiva de las cosas, las expresiones y lo que me rodea.

Este tiempo me ha ayudado a valorar el trabajo de otros. De ver otros estilos y maneras de expresión.

En momentos en donde todo se recrudece en Estados Unidos, he visto fotógrafos de noticias en medio de circunstancias casi de guerra pero se mantienen ahí, destacados y con sus cámaras listas.

Sus fotografías exceden muchas veces lo que es una mera imagen de periódicos para transformarse en una pieza dramática de arte.

Ha sido un tiempo en el cual he aprendido a valorarme y valorar a otros.

En momentos en que he tenido que trabajar desde mi hogar, he aprendido además a valorar mi empleo que es mi sustento.

Aun cuando hacerlo a veces resulta muy difícil, me he podido liberar de todas esas restricciones mentales que muchas veces nos limitan y aceptar la tecnología como una jornada imposible de descartar y rechazar en estos días.

En esos términos he crecido un poquito más como ser humano.

Poco a poco he intentado hacer de las fotos algo más que una presentación monótona y transformarla en mi presencia y el pensamiento de las imágenes tal y como las veo.

En ese sentido les dejo la idea que escribí y expresé en el vídeo de cada una las imágenes a ver qué les parece.

La soledad, los tríos y la bohemia en las barras,
El cocinero de la Hacienda que desapareció para siempre,
Los tatuajes de una juventud que apenas comprendemos,
La mujer que nos pido a la orilla del barrio,
Las drogas a mansalva que matan a cualquiera,
La trágica experiencia de perder un ser amado,
O el parque Barbosa en Santurce 
con el único plato decente del día,
El atuendo y la sonrisa de alguien que nos posa,
Y el hombre que su casa es cualquier esquina.


Nunca antes había intentado hacer algo así.

Para finalizar, como siempre les digo, no pierdan la fe y la esperanza. Cuídense, no tomen riesgos innecesarios. Den gracias y mantengan una actitud positiva.
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6/05/2020

La fotografía me ayuda a ser mejor cada día...



Ver de cerca lugares donde se vive la desigualdad y la indigencia, me hace pensar que nos falta mucho como pueblo. 

De la misma forma, haber sido participe de los hechos que transformaron nuestra historia, me enorgullece.

Eso es lo increíble de la fotografía. En momentos estamos en el centro de algo que sabemos es transformador y emocionante.

La fotografía me permite entrar directamente en escenarios que a veces son tétricos y lejos de esperanza, plagados de pestilencia o la locura de una sociedad aislada en medio de un mundo que camina en otra dirección.

Trato de comprenderlo, pero la única manera de hacerlo es estar ahí y hablar con la gente.

Gente que lucha incesantemente. Gente que no se quita. 

En fin, la fotografía es una jornada. Una filosofía de vida que me ayuda a profundizar sobre mi vida, mis calles y mi pueblo.

Ese es el sentido que me lleva a hacer lo que hago.

Esa interacción es la que amo. Es la que me ayuda a estar en sintonía con mi gente y mi mundo que es Puerto Rico. 

Cada día aprendo que mis problemas no son únicos. Y comprendo que mi universo con o sin penurias, apenas lo comienzo a entender.

A pesar que todo ha cambiado, trato de encontrar los momentos para volver a recapitular esas imágenes y vivencias en donde la fotografía me ayudó a comprender profundamente la sociedad donde vivo.

No he salido en meses que no sea para asuntos estrictamente personales y por escasos momentos.

A veces me desespero pero comprendo la gravedad de las circunstancias y las consecuencias sobre una persona como yo, que tiene 58 años y es fumador.

Pero a pesar de todo, cuando examino dichas imágenes encuentro un sentido diferente. Me coloco mentalmente en la escena y recreo esos instantes.

Es difícil imaginar que todo vuelva a la normalidad.

Lo que nos ha pasado aquí en Puerto Rico al igual que al mundo entero, ha colapsado nuestra vida y nuestra libertad.

Aun cuando escasas, salgo en circunstancias excepcionales, con mascarillas. Con guantes. Con esa preocupación que nos sobrecoge y nos mantiene en estado de alerta todo el tiempo.

Esa es una nueva norma. Jamás en mi vida pensé estar viviendo algo semejante. Tal vez ninguno de nosotros.

A eso le sumamos que el periódico El Nuevo Día, en su portada digital indica que el Departamento de Salud de Puerto Rico reportó, 112 casos nuevos de COVID-19 basados en pruebas moleculares y serológicas, lo que aumenta la cifra al día de hoy a 4,620.

En momentos en que el gobierno parece ceder a la presión privada para que el pueblo regrese a su vida tradicional, las cifras y los índices de positivos van en aumento en contraposición a los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud para que el retorno sea menos peligroso.

La falta de empuje de un gobierno en el poder seducido por garantías políticas y posiblemente acuerdos privados de campañas habrán de ser responsables en su día si una segunda ola nos arropa y nos vuelve a tirar a una cuarentena mucho peor que la que hemos vivido.

Sin habernos recuperado tras el paso del huracán María, los temblores y terremotos, pretender que todo se encamina a esa normalidad es irresponsable y pone en juego las medidas que otros Países han establecido con éxito.

A eso le añadimos que precisamente estos políticos que ostentan estos cargos de estado pretenden hacernos ver la relación amistosa con una administración presidencial que la mayoría de nuestro pueblo rechaza.

Pero eso es harina de otro costal.

En estos momentos y bajo estas circunstancias el único aliciente es como les expresé en los primeros párrafos: reencontrarme con las cosas que más quiero, disfruto y añoro.

A pesar que distinto a otras veces cuando ya no estaré dentro de un carro público, una guagua, autobús o tren urbano por decirlo así, con mi equipo fotográfico buscando esas calles, recobrar esos instantes de vida alivian mi espíritu.

Me ayudan a pensar que de nuevo, en algún punto podré volver a transitar esos espacios sociales, esta vez con mayor libertad que antes.

Aprenderé a valorar cada instante y dar gracias por estar vivo y por la esperanza de pensar que seguimos adelante con nuestras fallas, nuestras problemas pero mucho más fuertes y conscientes que al otro lado del túnel hay una luz que nos ilumina. 

6/01/2020

La violencia no es la respuesta

Foto: Lorie ShaullA man stands on a burned out car on Thursday morning
as fires burn behind him in the Lake St area of Minneapolis, Minnesota

Condenamos la muerte de George Floyd a manos de un policía en el estado de Minneapolis. Es inconcebible que todavía en esta era, miembros del cuerpo policiaco utilicen tácticas de detención que provocan y atentan a la vida humana y los derechos civiles por los cuales se luchó tanto en el pasado.

Es trágico que oficiales que se supone sean ejemplo y mantengan el orden social sean partícipes de actos de un menosprecio a la vida por razón de raza, color, religión, origen y nacionalidad como lo que hemos visto recientemente.

Dicho eso, les expreso que no soy partidario de la guerra y mucho menos de la violencia desmedida e irracional.

No creo en las armas de fuego, rifles de asalto, revólveres, pistolas o cualquier artefacto que esté diseñado para privar de la vida a otro ser humano.

Estoy plenamente convencido que la respuesta a la injusticia social, discriminación racial, maltrato, agresión o asesinatos no puede ser la violencia desmedida, el caos y la destrucción de la propiedad.

Cualesquiera que sean las circunstancias, el derecho a protestar no presupone impunidad para cometer actos destructivos de vandalismo que pongan en riesgo la vida en común.

De la misma forma debemos aceptar que el asesinato de George Floyd ha encendido una furia colectiva difícil de contener.  

Ha desencadenado protestas en numerosos estados siendo un detonante social para el mundo entero sobre el abuso del poder, el racismo y la discriminación.

Sin embargo, aun cuando tenemos serias reservas sobre el sistema judicial, debemos dar la oportunidad para que la Ley y el Orden puedan prevalecer y encausar a estos asesinos racistas que se esconden detrás de un uniforme policial.

Si eso no es suficiente, deberíamos mirar atrás y comprender los precedentes históricos. 

Conocer sobre la verdadera transformación sobre un esquema político abusivo y opresor. Lo cual debería darse dentro de movimientos cuya plataforma filosófica rechace la violencia como método de lucha.

Pero para que exista dicho movimiento tiene que haber una voz. Un solo propósito.

Una voz con un lenguaje ordenado, capaz de agrupar y contener el desafío de una sociedad fragmentada y dividida por la desigualdad.

Ofendida por la brutalidad física perpetrada por la oficialidad y evidente en los pasados días.

Angustiada por el acoso verbal que nace de una administración que utiliza la violencia y la discriminación racial como parte de su plataforma política.

Mi intensión no es minimizar los hechos. El asesinato perpetrado el lunes pasado por un oficial de la fuerza policiaca de Minneapolis en contra de un hombre negro fue injustificable, cruel e inusitado. 

Sumado además a un perfil policiaco que en distintos estados de la nación, el abuso y la brutalidad del sistema ha cobrado la vida inocente de varios ciudadanos.

Derek Chauvin, oficial de la policía de Minneapolis, mantuvo a George Floyd inmóvil, presionándole el cuello con su rodilla por espacio de 8 minutos y 46 segundos según informes sobre el incidente.

Para sorpresa de todos, el médico examinador indicó que no había signos de estrangulamiento y asfixia pero que dada las circunstancias médicas de Floyd en conjunto con la acción del policía ocasionaron su muerte.

Debo admitir que cuando escuché las expresiones de esa conclusión forense, se me parecieron al coro de la canción de Rubén Blades “Plantación Adentro” donde dice:

“El médico de turno dijo así: muerte por causa natural, claro si después de una tunda ‘e palos,  que te mueras es normal”

La muerte de George Floyd, vista por millones de personas a través de un vídeo en las redes sociales, ha convulsionado sin duda al mundo entero. No tan solo a Estados Unidos.

Este hecho ha desencadenado una conmoción nacional que no se ha visto en décadas en Estados Unidos.

Máxime cuando las expresiones oficiales del presidente han incendiado la sensibilidad de cientos de miles de seres humanos que se han solidarizado en contra de la crueldad policiaca en general.

La indignación colectiva ha visto con asombro además un ataque directo a la prensa, periodistas, medios de comunicación y plataformas en las redes sociales que han sido valientes al desenmascarar la filosofía racista del principal ejecutivo en la Casa Blanca. 

Periodistas han sido arrestados junto a camarógrafos, atacados por policías y amedrentados en medio de reportajes en vivo en medio de los disturbios.

Plataformas en las redes sociales como twitter han levantado la voz de alarma y han sujetado expresiones hechas por el propio presidente con alertas de seguridad toda vez que socavan e incitan la violencia.

Lo cual es inaudito viniendo precisamente de la Oficina Oval.

Desde el inicio de la presidencia de este ser humano, sus planteamientos públicos han estados vinculados directa y estrechamente a nociones racistas y discriminatorias.

Pero si bien es cierto que esta tragedia humana trae consigo todo el drama humano que se propaga por una filosofía supremacista, las consecuencias de una violencia generalizada que incide en el caos y la destrucción podrían ser graves.

Históricamente, cuando George Wallace vociferaba ese mismo discurso racial en el estado de Alabama, había nacido un movimiento completo que además de instar a la no violencia luchaba por los derechos civiles.

Podrán hablar de “Black Lives Matters” y estamos cien por ciento de acuerdo, pero ante la ausencia de un liderato que pueda contener esta angustia masiva en contra de asesinos con uniformes, no va pasar nada más allá de acusaciones y delitos contra quiénes han destruido la propiedad y han ocasionado daños sociales irreparables.

Y eso es precisamente lo quiere este presidente. De eso se alimenta.

Agradezco a Lorie Shaull por permitirme el uso de una fotografía tan impresionante. Les invito a que accedan su galería: https://www.flickr.com/photos/number7cloud/albums/72157714470339162


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Firme en condenar cualquier intento de discriminación

Mi postura es clara Firme en condenar cualquier intento de discriminación racial que incluya el menosprecio a la raza, color de ...