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4/04/2026

Valentía en la Voz: Lenguaje y testimonio visual de una expresión individual. Fotografía, cuerpo y memoria en tiempos de crisis

 


Sanación captura un instante de abrazo en medio de la protesta: un gesto íntimo que resiste la dureza del entorno colectivo. Entre consignas y reclamos, el cuerpo se convierte en refugio y la solidaridad en acto de reparación. La imagen revela cómo, incluso en medio de la indignación, emerge la ternura como forma de resistencia y posibilidad de reconstrucción.

En una época donde la tecnología fotográfica avanza a una velocidad vertiginosa, la conversación suele centrarse en cifras: más megapíxeles, más resolución, más nitidez. Sin embargo, esta obsesión por lo cuantificable muchas veces oculta lo esencial. La fotografía, en su núcleo más profundo, no depende de la cantidad de información que captura un sensor, sino de la capacidad del fotógrafo para ver, interpretar y traducir la experiencia humana en imagen.

Trabajé este ensayo con equipos que, en el lenguaje del mercado actual, podrían considerarse limitados: cámaras de 7.5 y 12 megapíxeles. Sin embargo, en la práctica, estas herramientas demostraron ser más que suficientes para construir imágenes con profundidad, carácter y sentido. Esto confirma algo que muchos fotógrafos intuyen con el tiempo: la imagen no la hace la cámara, la hace la mirada.

Valentía en la Voz, exhibida en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras, recogió un momento específico: el 1 de mayo de 2018, Día Internacional del Trabajador, en medio de un paro nacional que evidenciaba tensiones profundas en la sociedad puertorriqueña. En ese contexto, un grupo de estudiantes de drama de la Facultad de Humanidades realizó un performance que, más allá de lo artístico, se convirtió en un acto de expresión política y humana.

Las imágenes no buscaron documentar el evento de manera literal. No hubo énfasis en pancartas o consignas visibles. El enfoque se situó en los cuerpos y en los rostros: en la tensión de una mirada, en la inclinación de un torso, en la apertura de un gesto. Fue ahí donde emergió la verdadera narrativa.

En algunas imágenes, los cuerpos aparecían contenidos, alineados, mirando hacia un punto fuera del encuadre. La historia no se mostraba directamente, pero se insinuaba. Había una sensación de espera, de conciencia colectiva, de algo que estaba por suceder o que estaba siendo observado con intensidad.

En otras, la energía se transformaba. El cuerpo se expandía, el gesto se volvía afirmación. La voz dejaba de ser silencio contenido para convertirse en presencia. No era solo sonido: era cuerpo, era acción, era acto político.

Este tránsito entre contención y liberación configuró una narrativa visual que reflejó no solo un performance, sino un momento histórico. Aquel primero de mayo de 2018 formó parte de una serie de eventos marcados por tensiones políticas, decisiones institucionales controvertibles y un creciente descontento social que, con el tiempo, desembocaría en cambios significativos dentro del panorama político del país.

Sin embargo, la historia de esta exhibición no se limitó a las imágenes.

Originalmente programada para inaugurarse el 18 de agosto de 2025 en la Biblioteca José M. Lázaro, la apertura tuvo que ser cancelada apenas dos días antes debido al colapso del sistema eléctrico del Recinto de Río Piedras. La falta de energía provocó la interrupción del aire acondicionado en la biblioteca, imposibilitando la realización del evento.

No fue hasta el 6 de marzo de 2026 que la exhibición pudo finalmente abrir al público.

Ese desplazamiento en el tiempo no fue un simple retraso logístico. Fue también una manifestación concreta de las condiciones estructurales que afectan a la institución. En ese sentido, la experiencia de la exhibición terminó dialogando, de forma inesperada, con los mismos temas que abordaban las imágenes: fragilidad institucional, tensión social y la necesidad de sostener la voz en medio de la adversidad.

A pesar de las circunstancias, más de 80 personas lograron ver la muestra. Sin embargo, la interrupción inicial alteró de manera significativa el impulso original del proyecto.

Sería fácil atribuir estas problemáticas exclusivamente a la falta de fondos o al desinterés del aparato estatal. No obstante, esa explicación resulta incompleta. Existen también dinámicas internas —procesos burocráticos obsoletos, estructuras administrativas desconectadas de la realidad contemporánea y una cultura institucional que, en ocasiones, parece operar desde la inercia— que contribuyen a este estado de cosas.

La experiencia universitaria misma lo evidencia: sistemas de matrícula anclados en lógicas tecnológicas superadas, procesos poco ágiles y una desconexión entre la estructura administrativa y las necesidades actuales de la comunidad académica.

Incluso en el contexto de la exhibición, la ausencia de figuras administrativas en la apertura —justificada por límites estrictos de horario laboral— reveló una distancia preocupante entre la gestión institucional y el compromiso cultural que se espera de ella.

En este sentido, resuenan las palabras de Luis Palés Matos en su prosa poética Pueblo, donde describe una estructura que sobrevive “a fuerza de ser cómodo y de estar a sus anchas”. La cita no funciona aquí como acusación aislada, sino como una reflexión vigente sobre ciertas inercias que persisten.

Y, sin embargo, a pesar de todo, la voz se sostuvo.

Valentía en la Voz terminó siendo no solo un ensayo fotográfico, sino también un testimonio de persistencia: de los cuerpos que se expresaron en 2018, y de la voluntad de sostener esa expresión en el tiempo, incluso cuando las condiciones materiales no fueron favorables.

La fotografía, en este contexto, dejó de ser un simple registro visual para convertirse en un espacio de encuentro entre arte, historia y experiencia vivida. Porque, más allá de cualquier limitación técnica o institucional, la imagen sigue siendo una forma de afirmar la existencia, la memoria y la voz.

Y esa voz, cuando es valiente, encuentra la manera de permanecer.


Voces sobre la muestra

Norma L. Pérez - Jusin expresó:
“Excelente crítica del coraje y la valentía del conglomerado estudiantil ante la injusticia educativa”.

Por su parte, Alonso Rodríguez comentó:
“Sanación y Comienzo están increíbles”.


3/02/2026

Puerto Rico: una posesión norteamericana

U.S. Supreme Court, 1932

Front row: Justices Brandeis and Van Devanter, Chief Justice Hughes, and Justices McReynolds and Sutherland.
Back row: Justices Roberts, Butler, Stone, and Cardozo.
Courtesy of U.S. Supreme Court


Para aquellos que aún insisten en que Puerto Rico no es una colonia y mucho menos un territorio, quiero compartir un extracto de la decisión judicial del caso Domenech v. National City Bank, 294 U.S. 199 (1935):

"Puerto Rico, una posesión insular, al igual que un territorio, es una agencia del Gobierno Federal, carente de una soberanía independiente comparable con la de un estado, en virtud de la cual pueda imponer contribuciones. La autoridad para imponer contribuciones debe derivarse de los Estados Unidos. Sin embargo, al igual que un estado, aunque por razones diferentes, esa agencia no puede imponer contribuciones a una instrumentalidad federal. Un estado, aunque soberano, está impedido de hacerlo porque la Constitución requiere que no haya intervención de un estado en los poderes conferidos por el Gobierno Federal. Un territorio o posesión no puede hacerlo porque una dependencia no puede imponerle una contribución a un soberano. Es cierto que el Congreso puede consentir a la imposición de una contribución, pero la concesión de un poder general para imponer contribuciones no debe interpretarse como consentimiento. El privilegio solo puede ser conferido por una ley del Congreso que lo haga de manera clara y expresa".

La doctrina establecida en el caso Domenech, ratificada por el Supremo Tribunal Nacional, sigue vigente y no ha sido modificada hasta la fecha.

Desde entonces, Puerto Rico ha permanecido bajo esta estructura colonial, lo que ha llevado a una notable falta de facultades frente a un entorno político local incapaz de transformar nuestra situación ante el poder extranjero de los Estados Unidos.

Esta carencia de facultades se ha materializado en un estado de derecho que ha trastocado nuestros valores y nuestra voluntad, exponiéndonos a una subestimación colonial que, con el paso del tiempo, nos ha marginado e incluso despojado de nuestra historia. Este proceso de transculturación, que se extiende por más de un siglo, ha tenido un impacto profundo en la identidad puertorriqueña.

Es precisamente este proceso el que nos ha sumido en un curso imperial, cuyo dominio ha socavado nuestros preceptos y convicciones frente a un sistema de gobierno extranjero y racista. Hoy en día, esta narrativa se ha fortalecido, mostrando un poder omnipresente dentro de la esfera occidental.

Un ejemplo claro de esta situación lo encontramos en un mensaje presidencial, el cual ha servido como punta de lanza para la creación de una nueva nación cuyos valores sociales parecen haber humillado a Puerto Rico, sosteniendo un marco de desdén y estigma racial, representativo del estado actual de Estados Unidos. Esta ideología ha trascendido los límites de nuestro territorio.

Existen muchos ejemplos de esta realidad. Uno de ellos fue la respuesta que recibí a un artículo que escribí sobre inmigración. La respuesta fue la siguiente: Enlace al artículo. Los comentarios recibidos fueron los siguientes:

  • "GO HOME MEXICANS AND MUSLIMS!"
  • "Well, if illegal aliens had not attacked so many citizens, killing, raping, shooting police, then we could discuss that. Since they did that, the best thing is to remove them all from America and let them come in one by one fully vetted and only taking in the best of the best."

Asimismo, el comediante Tony Hinchcliffe se refirió a Puerto Rico como "literalmente una isla flotante de basura en medio del océano", durante un evento político de Donald Trump en el Madison Square Garden, en Nueva York, previo a las elecciones de 2024.

De manera irónica, en un evento celebrado en Nueva York, donde el 17% de la población puertorriqueña (aproximadamente 1 millón de personas) reside, el comediante dejó claro que, para él, Puerto Rico no es más que un desperdicio.

Aunque este incidente generó una ola de críticas desde el ámbito republicano, es evidente que, para esta administración, los epítetos y el desprecio hacia Puerto Rico se han convertido en parte del discurso que cuestiona nuestro origen, nuestra raza, y nuestra capacidad intelectual.

En este sentido, a pesar de que no estamos solos en esta disfunción política extranjera, como afirma el decreto judicial que citamos al inicio — que nos considera un ente soberano dentro de un ámbito territorial — la perpetuación de este régimen imperial representa una ruptura y destrucción de un sistema que ya no defiende la libertad ni el estado democrático como principios fundamentales de ley, orden y convivencia social.

2/15/2026

Trágicamente famosos en el mundo civilizado


Imagen de Mujer, Micrófono y Protesta. De uso gratuito. Antonio Cansino / Pixabay


Ernesto Sábato, en el prólogo del informe de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP), de septiembre de 1984, conocido como “Nunca Más”, al expresarse acerca de la dictadura militar instaurada desde 1976 en Argentina, dijo que esta contó “con el poderío y la impunidad del Estado absoluto, secuestrando, torturando y asesinando a miles de seres humanos”(Sábato, 1984).

Dentro de una sorpresiva ironía hemos sido testigos de dos asesinatos perpetrados por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas in inglés). No de inmigrantes sino de dos ciudadanos norteamericanos a plena luz del día. Ante la impunidad oficial que se desprende de la narrativa oficial es evidente que estamos en presencia de la evolución de un régimen que vive al amparo de tácticas represivas que han intentado destruir la libertad ciudadana y en este caso: la vida humana.

Un estado de derecho que a pesar de las excusas para seducir a sus fanáticos, albergar estrategias de conspiración como escudo no han podido esconder la verdad y mucho menos desvincularse de los hechos que han capturado toda la atención global. En ese sentido, poco a poco se ha instituido otra fuente, otra visibilidad socio política que sin duda le ha dejado claro al mundo que hechos como estos los “han hecho trágicamente famosos en el mundo civilizado” (Sábato, 1984).

Un estigma que se acelera gradualmente ante todo el marco neo político de una nación que ha puesto en entredicho los valores y los derechos humanos de cada cual. Los aranceles, la incursión del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas in inglés) y todo el precedente histórico que lo precede es mucho más que un cintilo de evidencia ante una destrucción social que vemos a diario en los medios nacionales.

No podemos olvidar las posturas del presidente norteamericano sobre ciertas naciones hermanas como por ejemplo Canadá, Europa y obviamente su inserción en Venezuela lo que ha sido evidente. Por su parte la reacción republicana en su mayoría ha sido defender sus ataques verbales en las redes sociales, excusándolo de cualquier vínculo de índole racial.

Cientos de años atrás familias y comunidades negras en Estados Unidos sufrieron los ataques más violentos por parte del gobierno, oficiales y comunidades racistas asesinando y torturando a mansalva a personas por el solo hecho de ser negros.

Del mismo modo, esta administración con la excusa del “Woke”  atacan constantemente a homosexuales, personas transexuales o de cualquier otra raza o nacionalidad que implique una amenaza a sus estilos de vida dentro de lo que ellos definen como la periferia o normativa social estadounidense.

Sin dejar escapar el acoso continuo a la inmigración, la destrucción de programas sociales para jóvenes y adultos (DACA) y el asecho a países con la demagogia y amenaza en tarifas, penalidades y ausencia de tratados que anteriormente formaban parte de una filosofía de paz global a través de occidente.

El documental de VICE sobre Charlottesville nos enseñó que la lucha por los derechos civiles apenas comienza y que dichas afirmaciones en contra del color de la piel están tan latentes en esta administración como en una época que equivocadamente pensamos que jamás se repetiría. Es como si volviéramos a visitar la era de la segregación.

Vemos continuamente los visuales de mujeres blancas acosando a personas de otra raza o nacionalidad con amenazas y hasta a punta de pistola por el hecho de ser diferentes. Seducidas por un discurso racial que toca la fibra de una filosofía fascista con la única pretensión de hacerle entender al mundo que Norteamérica es para los norteamericanos de la misma forma que Hitler quería Alemania para los alemanes.

Vemos a diario vídeos que nos exponen ante una conmoción social, encuentros civiles frente a un estilo de administración que sin duda ha inundado las calles de mercenarios paramilitares con la excusa de restablecer el orden.

Atacan a manifestantes con gases lacrimógenos, veteranos, quienes han recibido a maltrato a golpes y gases en la cara sin dejar a un lado los actos violentos en contra de mujeres, periodistas y otros profesionales que injustamente han perdido la vida.

Con esa misma excusa de evitar el traspaso o ataque a instalaciones federales lo cierto es que el entuerto norteamericano ha descartado el avance humanitario y por el contrario le ha dado la espalda a la desigualdad social, la pobreza y cuando se trata sobre el acoso de oficiales armados a comunidades negras e hispanas miran hacia el otro lado o defienden a sus oficiales.

Ante ello, el pueblo estadounidense debe estar unido para hacerle frente y rechazar esas posturas de fuerza y de una administración que pretende obligar a los sectores que lo rechazan, sean esclavos cautivos de sus expresiones y por ende de sus consecuencias.

Referencia

Sábato, E. (1984). Nunca Más. Argentina: CONADEP.

 

1/31/2026

“Pensé en cerrar el blog, pero entendí que aún tiene algo que decir —y yo también.”



 


José Carlo Burgos


“The Benefit of discipline in m eyes has always been that through discipline I get things done”— Joe Rogan Experience

 

Llevar a cabo este proceso es complejo, requiere tiempo y esfuerzo. Un proceso en el que la comunicación a pesar de ser un instrumento presto para disipar aquello que nos estremece o nos toca de cerca, en la realidad no alcanza las expectativas financieras trazadas.

Por lo que culpamos a la plataforma, las redes sociales o cualquier ámbito colateral que nos justifique a pesar de que sabemos muy dentro de nuestro ser que la culpa es nuestra. La ausencia de una disciplina firme y constante, la falta de seguimiento y el mantenimiento errático con esta plataforma nos ha provocado un sentido en el que finalmente justifique el cancelar nuestros objetivos. Por eso hace algún tiempo decidimos colgar los guantes.

Para nosotros, la remuneración económica se debía transformar en el campo principal, el objetivo más grande y el propósito de este espacio. Pero a pesar de su importancia, de cierto modo habíamos perdido el rumbo. Habíamos comenzado un proceso depresivo, sin deseos de lucha y mucho menos un sentido para evolucionar o escribir cualquier cosa.

No obstante, con el paso del tiempo decidimos hacer un alto. Reconciliamos nuestros haberes dentro de un solo propósito. Un propósito de vida. Una luz al final del túnel. Una esperanza para continuar. 

Continuar con nuestra voz y con nuestro estilo. Un desafío de comunicación que nos permitiría expresarnos y de paso tener la certeza de que nuestras palabras puedan servirles a otros para levantarse.

En ese sentido hemos reencontrado cierta disciplina, como afirma Rogan. Una que pueda materializar nuestras estrategias de comunicación para emprender otro acercamiento literario sin obviar las áreas técnicas que habíamos menospreciado y por ende se habían oxidado para procesar un cambio verdadero. 

El que esto se traduzca o no en dinero en estos momentos es secundario. Primero está nuestra voz. Un instrumento, un lenguaje escrito que hoy está frente a un mar de circunstancias que copan diariamente la información acerca de lo que sucede dentro y fuera de nuestro territorio. 

Una voz que pueda instrumentar no tan solo una opinión sino un modo de ser, vida y lenguaje y que de algún modo provea una sintonía con nuestros semejantes. Bajo esos preceptos hemos decidido continuar con esta plataforma. 

Eso es lo correcto. Rendirse no es opción. Sabemos que vivimos en un mundo, un universo puertorriqueño que cada día enfrenta numerosos desafíos. Y fuera de nuestro territorio, lo que hemos visto a través de los dispositivos electrónicos con respecto a Norteamérica nos obliga a repensar cuál o cuáles deberían ser nuestras posturas.

Al finalizar este cúmulo de ideas, quisiéramos agradecerles el tiempo que le nos dedican y si de algún modo alguna de ellas ha tenido un cauce dentro de sus pensamientos e ideas, entonces nuestro trabajo más allá de nuestra individualidad tiene un verdadero sentido de existencia que nos motiva y nos ayuda a seguir adelante.

7/30/2025

GRACIAS POR TODO: CIERRE DE ESTE BLOG

 


Luego de muchos años de esfuerzo, reflexiones compartidas y publicaciones que nacieron de una profunda inquietud personal y social, ha llegado el momento de cerrar este capítulo. Un capítulo en mi vida que se fortaleció lentamente máxime dentro de un espectro político que hoy está presente en nuestras vidas como si fuera una amenaza continua.

Blogger se transformó en un espacio en el que expresar mis ideas, denunciar ciertas injusticias al igual que compartir mi arte o mi pensamiento crítico, fue sin duda un compromiso de vida. Aunque el alcance no haya sido el que en algún momento soñé, ciertamente cada palabra y cada verbo tuvo la intención y el propósito de exponer cada expresión a tono con mis principios y la responsabilidad que eso conlleva.

Reconozco que, a nivel de monetización, la plataforma y sus sistemas no ofrecieron una vía sostenible. No obstante, más allá de lo económico, lo que realmente valoro es el aprendizaje y el ejercicio de expresión que este espacio me permitió.

Agradezco de corazón a todos los que me acompañaron en este trayecto, a quienes se detuvieron a leer, comentar o compartir. En especial, le agradezco a Lebasi Lebam, cuya presencia constante y generosa significó más de lo que las palabras pueden expresar. También a todos los que, en silencio o con voz, apoyaron este esfuerzo: gracias por estar ahí.

En los próximos días, realizaré una copia de seguridad de este contenido a través de Google Takeout y procederé a cerrar el blog. En ese sentido les puedo decir que mi camino sigue por otras rutas. Este no es un final, sino una pausa necesaria para continuar creando desde otros espacios, tal vez con otros medios… pero con renovada energía.

Gracias por haber estado conmigo y haberme apoyado!

JC

3/08/2025

El Partido Demócrata: atrapado, derrotado y sin rumbo


 

El reto del Partido Demócrata

Los precedentes son decisivos. En un momento en el que la estructura política estadounidense enfrenta una redefinición impulsada por fuerzas que desafían los principios de la convivencia ciudadana, estos son imprescindibles. Un ejemplo de ello fue el desastre en los sistemas de votación durante las primarias de Iowa, que evidenció la incapacidad del Partido Demócrata para modernizar sus tecnologías y garantizar un proceso electoral confiable. Desde 2016, el partido no ha logrado sobreponerse a estos fallos, lo que ha debilitado su credibilidad.

Es preocupante haber mantenido, en aquel entonces, a los candidatos en una incertidumbre total mientras disputaban la ruta a la presidencia. Ese episodio le brindó municiones a Donald Trump, quien ha sabido capitalizar cada error de sus oponentes para fortalecer su discurso y afianzar su base de apoyo.

A lo largo de los últimos ciclos electorales, hemos visto una dinámica donde candidatos prometedores han perdido fuerza ante un escenario político cada vez más polarizado. En las primarias de 2020, por ejemplo, una amplia lista de aspirantes se redujo rápidamente hasta dejar a figuras como Joe Biden, Bernie Sanders y Elizabeth Warren. Sin embargo, la falta de un liderazgo sólido y una estrategia unificada debilitó la posición demócrata frente a un Trump que, pese a sus controversias, logró consolidar su narrativa de resistencia contra el "establishment".

La entrada de Mike Bloomberg en aquella contienda demostró que ni siquiera una inversión multimillonaria en publicidad política pudo sustituir el carisma y la presencia de un líder fuerte. Un verdadero líder no necesita cifras exorbitantes en campañas para imponer su mensaje; su sola presencia debe ser capaz de estremecer el entorno político. Bloomberg, con toda su fortuna, no logró desafiar el dominio narrativo de Trump.

Hoy, en un escenario donde Trump sigue siendo una figura central en la política estadounidense, el Partido Demócrata se enfrenta a un reto aún mayor. La incapacidad para capitalizar los errores del expresidente, así como la falta de una estrategia clara y unificada, ha permitido que su retórica continúe resonando con gran parte del electorado. Cada intento del Partido Demócrata por exponer las ilegalidades y fallos de la administración republicana ha quedado en gran medida desdibujado ante una narrativa que lo presenta como un grupo desesperado por recuperar el poder a cualquier costo.

Mientras Trump y sus aliados manejan la verdad y la mentira de forma intuitiva y efectiva, el Partido Demócrata parece atrapado en una estrategia poco contundente. Sin una figura líder que canalice de manera efectiva la oposición a la ultraderecha, el partido corre el riesgo de perder relevancia en un momento crítico para la democracia estadounidense.

La pregunta es inevitable: ¿Cuál será la respuesta del Partido Demócrata? ¿Dónde están las voces que en otro momento representaron su fuerza, como los Obama o Hillary Clinton? Más allá de figuras como Bernie Sanders y Alexandria Ocasio-Cortez, el partido necesita urgentemente un liderazgo claro, audaz y dispuesto a enfrentar de frente la crisis política actual.

El tiempo se acorta, y las consecuencias de una presidencia que socava la institucionalidad pueden ser aún más profundas de lo que imaginamos. Si el Partido Demócrata no logra unificar su mensaje y presentar una alternativa fuerte, podría quedar atrapado en un ciclo de derrotas que marcarán el futuro político de Estados Unidos por décadas.

3/06/2025

La depresión no es el fin: podemos luchar


 

La devastación que hemos vivido en los últimos tiempos ha calado hondo en nuestra psiquis colectiva. Los despidos inmisericordes, el derrumbe del estado administrativo de una manera cruel e inusitada, y la burla descarada de los oligarcas que se han afianzado en las esferas del poder norteamericano han creado un caldo de cultivo para una depresión monumental. Nos han arrebatado mucho más que la estabilidad: nos han despojado de certezas, de seguridades, de la confianza en un futuro mejor. En este panorama desolador, la depresión se convierte en un enemigo silencioso, invisible, pero devastador. Sin embargo, no es el final del camino. Podemos luchar contra ella.


En mi época, se conocía muy poco sobre la depresión. Era un tema tabú, algo que no se mencionaba en la comunidad, donde los aspectos psicológicos quedaban relegados a un segundo plano. La depresión no se manifiesta como una enfermedad común, no tiene síntomas visibles en el cuerpo, pero se siente en cada fibra del alma. Se desliza en silencio, suma y resta nuestras fuerzas sin que nos demos cuenta.


De pronto, te miras al espejo y el mundo se desmorona en cámara lenta. Como una torre de fichas de dominó, donde basta retirar una sola para que todo se venga abajo, dejando apenas una en pie.


Para el artista, la depresión es paradójica. En algunos casos, se convierte en una fuente de inspiración. Aunque puede ser un peso insoportable, la expresión artística se transforma en un antídoto, en un mecanismo de resistencia.


Es una sensación de soledad aún rodeado de gente. No hay puentes, no hay escaleras que nos unan. La comunicación se quiebra, las palabras mueren en el camino. El temor al fracaso nos persigue, y en el artista, este miedo es doblemente trágico. La angustia de ser malinterpretado, de no ser comprendido por los propios pares, por la familia o por los compañeros de trabajo, es un peso que pocos pueden entender.


El rechazo, la burla, el acoso y el aislamiento pueden empujarnos al abismo. Una caída que nos lleva a buscar refugio en vicios que solo agravan el vacío: el alcohol, las drogas... Pero nada de eso funciona. La embriaguez momentánea solo deja un desierto emocional cuando el efecto desaparece.


¿Y entonces, qué hacemos?


He encontrado un camino. La ansiedad siempre estará latente, pero cuando aprendemos a racionalizarla, podemos desarrollar herramientas de defensa. Son soldados del espíritu que nacen del miedo y la inseguridad, pero florecen en la conciencia para ofrecernos alternativas.


He aprendido a leer a las personas, a identificar a los arrogantes que se creen superiores, a los que no pueden contener su ego. No se trata de jugar con los demás, sino de comprender sus estrategias y protegernos. Hay quienes se ocultan tras una falsa simpatía o una religiosidad oportunista, pero al final, sus intenciones se revelan. Si no somos cuidadosos, su toxicidad puede arrastrarnos a una depresión severa. La clave es advertir sus movimientos y aprender a esquivar sus golpes.


A veces nos equivocamos. Somos humanos y cometemos errores. Hay situaciones que requieren ayuda profesional, apoyo, incluso tratamiento médico. Yo he necesitado ayuda en momentos difíciles, y reconocerlo no me hace débil. Al contrario, me ha permitido encontrar mis propias armas para defenderme en este mundo hostil.


Tengo la fortuna de contar con una esposa que es mi mejor amiga desde hace décadas, unos hijos que me respetan y me admiran, y un hogar en donde encuentro un refugio. Ese es mi tesoro. Y la oración. En mis momentos más oscuros, recurro a ese ser supremo que me da la claridad que necesito para seguir adelante. Cada mañana, le pido lo mismo que me enseñó un viejo amigo del caserío: "entendimiento".


Salir de la depresión no es fácil, pero hay luz al final del túnel. Es posible encontrar claridad, inyectar en el espíritu fe y esperanza. En medio de las aves de rapiña, debemos tener nuestras armas listas para defendernos con mesura y respeto.


Como dice Eddie Dee en "Sácame el guante de la cara":


"Si de algo soy culpable, es vivir sin importar lo que la gente hable."


Valentía en la Voz: Lenguaje y testimonio visual de una expresión individual. Fotografía, cuerpo y memoria en tiempos de crisis

  Sanación  captura un instante de abrazo en medio de la protesta: un gesto íntimo que resiste la dureza del entorno colectivo. Entre consig...