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1/08/2022

Al Final del Camino: un relato urbano...



Al Final del Camino es la historia vista desde el marco de uno de los personajes a partir de la muerte de un amigo que trastocó su vida cuando era muy joven. El anuncio de esta muerte trasciende para darle paso a sus interacciones, relaciones y códigos que se inscriben dentro de una modalidad suscrita en las calles y barrios en un Puerto Rico que dejó de existir hace mucho tiempo. Con este escrito el autor intenta destacar la valorización de la vida, así como ciertos componentes extrajudiciales que se desprenden a partir del juicio de barricada cuyo desenlace encierra una pena capital. Es una crítica a un ordenamiento religioso y político, así como las estructuras circundantes que brevemente se exponen en el relato. También, este es el primer intento del autor en una obra concebida hace varios años y cuya intención es provocar una mirada al interior en momentos que intentemos repasar nuestras conciencias y nuestras aptitudes aceptando la cohesión de un submundo urbano que está presente en nuestra sociedad.


A pesar de la transformación de ese mundo décadas atrás, lo cierto es que Puerto Rico era radicalmente distinto y las circunstancias urbanas estaban definidas de otra forma. Por ejemplo, en aquella poca coexistían unos códigos de paz internos e inscritos dentro un ordenamiento civil cuyos protagonistas lideraban los entuertos en las calles. Hoy, como hemos visto muchas veces en vídeos que se colocan en las redes sociales, la guerra y el dominio territorial de ciertas áreas se ha traducido en actos impensables de violencia visto a través de las redes sociales. Pero fuera de so, este relato no es la síntesis de un experimento, es un trabajo que comencé hace varios años con el único deseo de explorar a manera de ficción y realidad ese ámbito que me permitiera expresarme desde mi perspectiva en unos espacios propios para delinear cierto tipo de personajes al igual que sus interacciones dentro de esa misma cotidianidad urbana.


Asimismo, darme la oportunidad de establecer una crítica social en lo que respecta a esos escenarios políticos, religiosos y judiciales que se mantienen como estandartes sociedades donde la hipocresía se ampara en la discriminación y la desigualdad. La falta de escrutinio, educación y alternativas viables para sectores que a través de los años han sido despojados y desarticulados marcan el estruendo operacional de una filosofía política que se niega a aceptar su incompetencia mucha meas en esta época en que el mundo digital nos acapara en todos los ángulos en los que nos desenvolvemos. De modo, que les invito a que le echen un vistazo a este relato con la esperanza de que me puedan dejar saber su impresión y parecer.  


Aquí les dejo el enlace de este esfuerzo, disponible ya en Amazon.

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7/10/2021

Solidaridad: ¿qué significa?, ¿cabildero Ricardo Rosselló?, y las acusaciones contra la organización Trump

 



En primer lugar, reciban una nota de disculpas por mi ausencia en todo este tiempo. En octubre pasado, con la ayuda de mi esposa, tomé la decisión de comenzar estudios universitarios por lo cual solicité ingresar en la Escuela de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras.

 

El 23 de noviembre de 2020 se me notificó que mi solicitud de ingreso fue aceptada en la Escuela Graduada de Comunicación de la Universidad de Puerto Rico con estudios conducentes a Maestría en Teoría e Investigación.

 

Como resultado de dicha admisión, a partir de enero comenzó un semestre virtual entre medio de un cierre pandémico que nos separó de esa interacción normal en salones de estudios con otros compañeros, obligándonos a vernos a través de pantallas electrónicas con trabajos digitales.

 

Para muchos, este proceso de intercambio digital ha sido extremadamente difícil, pero al mismo tiempo me ha enseñado que en la vida nada está escrito y definitivamente cosas cambian, a veces en formas que jamás hubiese imaginado.

 

A pesar de que este ha sido un periodo intenso de estudios, la experiencia con los profesores y el personal universitario por demás excelente me ha ayudado a emprender un camino en que lejos de los retos implícitos en la academia, ha sido el principio de una ruta excitante y diferente en mi vida por lo que le doy gracias a Dios.

 

Dicho eso, comencemos a describir este momento como uno que nos debe servir de análisis y reflexión. Al mismo tiempo, que podamos profundizar juntos sobre aquellas cosas que han trascendido y que ciertamente han alterado nuestro modo de ver y vivir bajo otras circunstancias.

 

Solidaridad: ¿qué significa?, ¿cabildero Ricardo Rosselló?, y las acusaciones contra la organización Trump

 

Dice la Dra. Karla Moënne, Editora Científica: “El valor de la solidaridad debiera invadirnos tanto en la dimensión humana como en el aspecto social. Se trata de un concepto, un valor, una forma de enfrentar la relación con los demás que es eminentemente positiva porque evidencia el interés de cada uno de nosotros por el bien del prójimo (B., 2010).  

 

Ante el intento privatizador que ha invadido la conciencia ciudadana en Puerto Rico y se ha apropiado de nuestros patrimonios, la solidaridad como significante provoca no tan solo un desafío sino un cuestionamiento interno y profundo en cuanto a las posturas que debemos asumir sobre las acciones del gobierno: ¿cuáles han sido las implicaciones de la propuesta privatizadora del gobierno?, ¿quiénes han sido los actores que nos han obligado a ceder nuestro valor institucional?, y ¿podemos ser solidarios con un sector laboral negligente y abusivo con nuestro pueblo?

 

Mientras que, en el extranjero, la propuesta federal del gobierno en los primeros 100 días ha sido una inversión social y económica sin precedentes, nuestro ideario político continúa con preceptos ideológicos sobre un estado de gobierno reducido y privatizado sobre una reconstrucción neoliberal depredadora, equivocada y salpicada por el abismo de la corrupción.  

 

Al tamaño del gobierno se le identificó con el epíteto de gigantismo gubernamental en un momento en que comenzaba a discurrir elementos discursivos sobre una modalidad ideológica que, en 1993, el Dr. Leonardo Santana Rabell, describió en una publicación titulada: El Ocaso de la Gestión Pública: Inventario de Problemas. En ella, el autor y catedrático de la Escuela de Administración Pública de la Universidad de Puerto Rico, presentó segmentos de la carta de renuncia del entonces Supersecretario de Hacienda, Juan Agosto Alicea, en el que le expresaba al Gobernador lo siguiente:

 

“El gigantismo gubernamental amenaza con tragarse todos los nuevos recursos públicos que genera la economía, afectando no solo la actividad económica de que se nutre el erario, sino también los servicios básicos que brinda el Gobierno a este pueblo que tanto queremos. Es necesario comenzar a consolidar agencias, desalentar la creación de nuevos organismos gubernamentales, privatizar agencias total o parcialmente; y reducir paulatinamente el número de empleados públicos en los sectores de servicio que no son vitales.”

 

Por otro lado, Francisco M. Catalá e Ida de Jesús han expresado que “ha sido precisamente la insuficiencia del sector privado en la provisión de servicios y en la generación de empleos, lo que ha propiciado el crecimiento en el tamaño y complejidad del aparato público. A lo que Santana Rabell expresó:

 

“Gigantismo o elefantiasis de la Rama Ejecutiva, no necesariamente es el resultado de una patología congénita de nuestra administración pública, ni mucho menos de la impericia administrativa de los empleados o funcionarios públicos. El deterioro administrativo ocurrido en Puerto Rico durante las últimas décadas que obviamente incluye el crecimiento coyuntural, desarticulado y vegetativo de la estructura administrativa obedece a razones políticas claramente identificables que provocaron la hipertrofia, complejidad y formalización de la Rama Ejecutiva (Rabell, 1993)”.

 

En las pasadas semanas hemos sido testigos de cómo esa Rama Ejecutiva de gobierno junto al sector privado, es decir “LUMA Energy” han devorado uno de nuestros principales patrimonios: la Autoridad de Energía Eléctrica. Ciertamente, podemos estar de acuerdo en cuanto al abuso, la dejadez y la negligencia operacional dentro de la Autoridad. Sin duda hemos sido víctimas de todo ese andamiaje compuesto por un orden corporativo de gobierno y sindical que ha socavado el desarrollo capital y familiar en Puerto Rico.

 

Asimismo, contrario a la misión que fundó la Autoridad de Energía Eléctrica desde sus comienzos en 1925, con la formulación de Antonio Lucheti Otero cuando se le conocía como la Autoridad de Fuentes Fluviales, donde expresaba que “[…] la distribución eléctrica tiene el propósito de utilidad social en contraposición con la finalidad de lucro de las compañías privadas”, el gobierno antepuso dicha finalidad social a una de cobro, lucro y ganancia, lo que en definitiva destruyó dicha instrumentalidad pública.  

 

¿Cuál será la próxima ejecución del gobierno: ¿la Universidad de Puerto Rico, el Ateneo Puertorriqueño, el Departamento de Educación o el Instituto de Cultura?, ¿a quién le tocará la próxima vez?

 

¿Cuál será el discurso de estos paladines capitalistas, que han intentado nutrir la conciencia colectiva de este pueblo con sus comparecencias en los medios? Por un lado, destruyen la conceptualización del servicio público y por el otro, atesoran la Junta de Control Fiscal y apuestan a un gobierno reducido cuyas implicaciones y desajuste económico tiene sus raíces, según ellos en el tamaño del gobierno. 

 

Por otra parte, recibimos con sorpresa el fallo del Tribunal Apelativo en cuanto a la certificación de cabildero en favor de la estadidad del único funcionario que fue despojado de su cargo como gobernador en el famoso verano de 2019, en Puerto Rico. Estoy hablando de Ricardo Rosselló. Resulta irónico que una persona desfavorecida y rechazada masivamente en Puerto Rico, pueda cabildear en favor de un ideario como condición política de nuestra Isla de cara al futuro.  

 

También es preciso señalar que más allá de las contemplaciones o los argumentos románticos referentes a la condición política de nuestra Isla, la cierto es que el Partido Popular en gran medida ha sido responsable de alejarse constantemente de los argumentos estatutarios que rigen nuestro destino.

 

El nuevo pacto de Rafael Hernández Colón se quedó en la poesía de la tribuna mientras que en el devenir del tiempo no han podido desarrollar un concepto claro, breve y conciso sobre su definición ideológica. “Estado Libre Asociado como está”, Estado Libre Asociado Mejorado”, “Estado Libre Asociado con soberanía”, “Libre Asociación”, etc., etc…

 

Lo cierto es que Puerto Rico ni es estado, tampoco es libre y mucho menos asociado.

 

En ese sentido y para aquellos que todavía insisten en que Puerto Rico no es una colonia y mucho menos un territorio, les comparto un extracto de la decisión del caso judicial de 1935 entre Domenech v. National City Bank, 294 U.S. 199:

 

“Puerto Rico, una posesión insular, al igual que un territorio, es una agencia del Gobierno Federal, carente de una soberanía independiente comparable con la de un estado en virtud de la cual pueda imponer contribuciones. La autoridad para imponer contribuciones debe ser derivada de los Estados Unidos. Pero al igual que un estado, aunque por una razón distinta, tal agencia no puede imponer una contribución a una instrumentalidad federal. Un estado, aunque, soberano, está impedido de así hacerlo porque la Constitución requiere que no haya intervención por parte un estado con los poderes conferidos al Gobierno Federal. Un territorio, o posesión no lo puede hacer porque una dependencia no puede imponerle una contribución a un soberano. Cierto es que el Congreso puede consentir a la imposición de una contribución, pero la concesión a la Isla de un poder general para imponer contribuciones no debe ser interpretada como consentimiento. El privilegio únicamente puede ser conferido por una Ley del Congreso en que de manera clara y expresa así lo haga constar.”

 

La doctrina del caso Domenech, supra, ratificada por el Supremo Nacional, está en vigor y no ha sido variada.

 

Si atamos este precepto a la envoltura circunstancial sobre la Autoridad de Energía Eléctrica u otras instituciones o Corporaciones Públicas, que discutimos al principio, deberíamos comprender que todo este orden excede nuestro ordenamiento público local por la misma norma o carencia de facultades para ejecutar políticas propias que hoy tanto como ayer le pertenecen a un poder soberano e imperial, es decir: Estados Unidos.

 

Por último, hace varios días hemos visto la Organización Trump y su principal Oficial Financiero (CFO por sus siglas en inglés), Allen Weisselberg, acusados simultáneamente por un gran jurado federal sobre un esquema sobreviviente por más de una década en que oficiales ejecutivos diseñaron una ruta alterna para la evasión y el fraude respectivamente.

 

Al mismo tiempo, tanto la organización del expresidente norteamericano como Weisselberg se declararon no culpables luego que los fiscales del distrito sur de Nueva York radicasen sobre 10 acusaciones de fraude, falsificación y evasión de impuestos sobre ingresos ascendientes a 1.7 millones de dólares.

 

Poco a poco se agrieta un imperio financiero basado en la usurpación de principios, la mentira, el engaño al igual que el fraude, cosas que han sido la orden del día desde mucho antes que iniciara su presidencia. Un tipo de “programa de telerrealidad” en donde el absurdo tomó vuelo al igual que la discriminación racial incluyendo todo lo relacionado a los aspectos de género y libertades sociales que hoy han sido validadas por el tribunal de más alto rango.

 

Sorprende que una Nación que se identifica como ejemplo de democracia ante el mundo, hoy carga con el estigma de un expresidente cuyo legado está ligado a un manejo corporativo plagado de interrogantes e ilegalidades diseñadas para esconder y evadir sus responsabilidades fiduciarias.

 

Por otro lado, es imperativo destacar que obviamente su discurso tuvo eco y sigue teniendo eco ante componentes republicanos que lo han favorecido y continúan reclamando fraude e incidencias incoherentes e ilegales dentro de una contienda electoral que claramente provocó su derrota.

 

Dicho discurso ha inflamado intensamente un distanciamiento social en que los aspectos raciales están más latentes que nunca. La etnia, el lenguaje, el color de piel, la orientación sexual y el acoso a la femineidad cobró su parte cuando movimientos radicales movilizaron sus fuerzas incidiendo en todo lo que vimos el 6 de enero pasado.

 

El intento de asalto al capitolio norteamericano es tan solo una muestra de dicho movimiento radical, conformado por todo lo que hemos discutido con anterioridad en que se profundizan preceptos equivocados sobre un ideario racial que desgraciadamente sigue con vida en este tiempo y sobre todo en una Nación tan dividida como Estados Unidos y cuyo principal protagonista se encontraba lejos de los disturbios observando el intento de toma de poder en el Capitolio.

 

Esto es tan solo un asomo del devenir constante de un tiempo complejo y distinto donde los eternos conflictos políticos inciden constantemente en nuestras vidas. Está de nosotros desarrollar una conciencia racional que nos lleve a tomar decisiones propias basadas en hechos como lo que hemos vivido recientemente. 

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12/31/2020

Un año que definió nuestras vidas…



Hoy les pido que piensen distinto. Si bien es cierto que atravesamos por circunstancias que nunca imaginamos, lo increíble de todo esto es que lo sobrevivimos.

 

Apenas un año atrás, Puerto Rico se estremecía con temblores y terremotos que destrozaron la parte sur de la Isla.

 

Viviendas destrozadas, la mayoría de las escuelas desechas y muchos seres humanos quedaron a la intemperie puesto que sus hogares representaban un riesgo a la vida.

 

El gobierno se hacía de la vista larga y encubría almacenes destinados a eventos catastróficos con agua, artículos de consumo, equipo de primeros auxilios y plantas generadoras para ayudar a personas cuyas necesidades de salud requerían electricidad 24/7.

 

No acabábamos de dejar de temblar cuando de pronto el asomo de un virus que no conocíamos se esparcía desde China por toda Europa.

 

El presidente de Estados Unidos se hacía de la vista larga y rechazaba los resúmenes de Inteligencia que apostaban a una pandemia que arroparía a la nación norteamericana si no se tomaban las medidas cautelares.

 

Ante la inacción de gobierno estadounidense cuyo foco de acción estaba en la reelección del presidente, el COVID-19 invadió Estados Unidos como una plaga que hoy ha cobrado la vida de millones de personas.

 

En Puerto Rico, la ineptitud de una gobernadora no apta para enfrentar tales retos se hizo evidente en permitir el desembarco de un crucero con pasajeros infectados y la llegada de personas de países extranjeros a participar en festividades a pesar de tener todos los síntomas asociados con el contagio de esta enfermedad.

 

Muchos de nosotros tuvimos que estar acuartelados desde principios de marzo, trabajando remoto desde nuestras residencias, haciendo como dicen de tripas, corazones.

 

Lo que conocíamos de una vida normal plena se había desintegrado toda vez que nuestro paso por esta tierra ahora indudablemente tenía que ser con mascarilla sin dejar a un lado el lavado de manos continuo.

 

Pero a pesar de todo, tomamos el toro por los cuernos y aprendimos a vivir de otro modo. Aprendimos a valorar la salud y proteger a nuestros seres queridos.

 

En las afueras, la sociedad norteamericana protestaba en las calles con la muerte de George Floyd a manos de unos policías racistas que prácticamente lo sometieron y lo asfixiaron ante el asombro de millones de personas a través de las redes sociales.

 

En las protestas, periodistas fueron interceptados y agredidos, el público manifestante fue sometido al abuso policiaco y personas inocentes fueron muertas a manos de individuos armados persiguiendo esa filosofía de gobierno que le rendía culto al presidente.

 

Entre medio de todo, se acercaban unas elecciones tanto en Estados Unidos como en Puerto Rico en las que muchas cosas estaban en juego.

 

En nuestro territorio prevaleció un candidato que apenas llegaba al 40% frente a unos contrincantes que no pudieron atraer una mayoría mínima para hacerle frente al partido político más corrupto en toda nuestra historia.

 

El candidato del Partido Popular se quedó corto y las expectativas que sembró en miles de personas se desmoronaron al ver su incapacidad para contestar y enfrentar cuestionamientos profundos y serios.

 

Por otro lado, el miembro del Partido Independentista dispuesto a la aspiración de la gobernación de Puerto Rico se creció con una presencia sólida, verdadera y genuina, capaz de responder y articular cualquier cuestionamiento. Aun cuando no ganó, su partido quedó inscrito dejándole ver a este pueblo la posibilidad de una persona cuyo bagaje reunía las características de lo que muchos de nosotros queremos en un gobernador.


Los partidos emergentes lograron una gran aceptación exponiéndole a esta nación boricua la posibilidad que en el futuro un partido independiente pueda llegar y ganar unas elecciones.

 

En Estados Unidos, sin embargo, todavía hoy la discusión sobre fraude electoral sigue inundando las redes sociales por parte del presidente, aunque todos los foros judiciales han desestimado sus reclamos.

 

Ante dicho escenario, a pesar de que los votos electorales contabilizados y ratificados por los estados le han dado la victoria al presidente electo Joe Biden y Kamala Harris, gran parte del emporio republicano continúa con esa estrategia difamatoria sobre un supuesto robo electoral.

 

Ya veremos en los próximos días el desenlace de este drama en el cual se le va la vida a un presidente y toda su comparsa que muy probablemente pueda ser acusado próximamente.

 

Han pasado muchos más acontecimientos, eso se lo dejo a los medios nacionales de noticias cuyos resúmenes habrán de ser determinantes y muy detallados.

 

Por lo pronto, estas son tan solo unas notitas agrandes rasgos de un año que nos atravesó sin piedad y en cierta medida sin haber estado preparados.

 

Pero lo maravilloso es que aun así lo hemos sobrevivido. Estamos presentes y créanme, hoy somos muchos más fuertes.

 

Al concluir este periodo, les deseo mucha felicidad y prosperidad en el próximo año. Mucha salud y esperanza. Cuídense que ustedes son IMPORTANTES y valen mucho. Velen por sus familias, hijos, hijas; abuelos, abuelas; nada es más importante.

 

¡Reciban un fuerte abrazo y seguiremos en el próximo año con el mismo empeño y las mismas energías!


Agradecido por:

Fotógrafo profesional, Carlos A. Avilés / https://www.flickr.com/photos/carlosaaviles/ 

Elvert Barnes y la impactante imagen de Lorie Shaull en donde un hombre estaba parado sobre un auto quemado mientras los incendios se percibían detrás de él en Minnesota.

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12/21/2020

Una pequeña reflexión de Navidad...



Hemos pasado por mucho. Todavía lo estamos pasando. Pero por fuerte que parezca les digo que no pierdan la Fe y mucho menos la esperanza. 

Las noticias, los titulares en los medios escritos, lo que sucede fuera de nuestro territorio y en otras partes del mundo, indudablemente nos preocupan. A veces lesionan nuestra actitud y nos sumergen en otras cosas negativas.

 

Hoy les digo que, a pesar de ello, tenemos que mantenernos firmes y con una actitud positiva. 

 

Suena muy fácil o tal vez muy simple.

 

No lo es, créanme. Par mí ha sido turbulento y muy fuerte este tiempo.

 

Así ha sido para millones de seres humanos que tienen mucho menos que yo y siguen cada día con su espíritu de lucha.

 

Siempre vendrán aquellos que les digan: “esto se jodió”. Podemos oírlos, pero les recomiendo que los ignoren.

 

Atenderlos es inundarnos de ese mar de problemas y expresiones que nos cargan de una energía que debemos rechazar o al menos pasar por alto.

 

En muchas ocasiones la gente tiende a ser cruel. Otras, son irresponsables y no le dan importancia a lo que acontece incluyendo medidas de seguridad.

 

A ustedes, quiénes son muy importantes para mí dentro de este foro, les pido que no los atiendan. Tomen las medidas de seguridad.

 

No se inmiscuyan en actividades donde el riesgo es alto y donde grupos que se reúnan rechacen el uso de mascarillas. Por favor, no dejen de usarlas.

 

Si tienen hijos, hijas pequeñas, no los expongan. Si al igual que yo, su familia es adulta, deben celebrar las festividades de forma virtual y mantenerse en sus respectivos hogares o lugares de vivienda sin arriesgarse o exponer a ser querido.

 

Las vacunas están a la vuelta de la esquina, pero no significa que hoy me pongo dicha vacuna y mañana boto la mascarilla y pal carajo como dicen en mi pueblo. 

 

NO. El uso de la mascarilla se queda hasta que estemos seguros de que nuestra vida y la de nuestros familiares no corre riesgo.

 

No bajen la guardia. Ustedes son importantes. No se dejen influenciar por aquellos que no siguen las reglas o piensan que después de la vacuna la vida sigue normalmente.

 

Hace poco escuchaba a Bill Gates quien ustedes saben ha estado envuelto en esta Pandemia desde el principio. Según él, esto va a tomar de 12 a 18 meses en adición para que regresemos a cierta normalidad.

 

Por lo que todavía falta tiempo.

 

Sé que estar encerrado no es fácil. Y estoy seguro de que todas nuestras vidas incluyendo la mía se ha trastocado irremediablemente.

 

En mi caso, muchos de esos cambios me han afectado en mi trabajo y otras cosas de mi diario vivir.

 

Pero de la misma forma, he encontrado otras cosas que había dejado atrás y que hoy toman la importancia que siempre debieron tener.

 

La lectura, el estudio, trabajo virtual sin temor a la tecnología; es decir cosas que podemos hacer que sean positivas, que nos mantengan ocupados y que al final nos ayuden a mirar atrás y saber que podemos sobrevivir esto y mucho con la ayuda de Dios.

 

No hay otra forma de pasarlo.

 

Aquellos que hoy están pasando por momentos críticos, o tienen familiares y amigos en circunstancias de cuidado vaya todo mi pensamiento positivo y mis mejores deseos que puedan salir airosos y con vida.

 

Quiénes estén en depresión y hayan colgado los guantes y estén de cierto modo desesperados, les digo que hagan una alto. Respiren profundamente.

 

Cierren sus ojos y traten de internarse dentro de un pensamiento como si fuese un sueño esperanzador en donde siempre hayan salidas y luz al final de del sendero.

 

Si son creyentes igual que yo, pídanle al que está allá arriba porque ese sí escucha y no desampara a nadie.

 

Si no son creyentes, lo cual respeto, mantengan un equilibrio mental sin dejarse caer en la mayoría de las instancias ante los escenarios que vemos a diario.

 

Ese mismo equilibrio tiene que estar atado a una sensación de paz y un sentido de esperanza, pensando que a la larga todo esto va a pasar.

 

Así las cosas, en este periodo navideño, les deseo a todos ustedes que salgan adelante, mantengan la frente en alto, cuídense y no se dejen llevar por quiénes no comprenden lo que acontece.

 

Mantengan la Fe de que, en un momento, no muy lejano, la luz de un nuevo día nos va a iluminar para alcanzar lo que se nos quedó antes que todo esto pasara.

 

¡Muchas felicidades y un prospero año nuevo de salud y esperanza a todos ustedes!

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12/16/2020

Una declaración de guerra cobarde y peligrosa


 

El acto de no ceder la presidencia e incitar a la violencia es lo más parecido a una declaración de guerra. 


Es un acto deliberado para perpetuarse a un poder que YA NO LE CORRESPONDE — Donald J. Trump perdió esta contienda.

 

Ayer precisamente, el líder de la mayoría republicana de mayor rango en el Senado, Mitch McConnell selló para siempre esta elección cuando felicitó a Joe Biden por su victoria como presidente electo y Kamala Harris como la primera mujer vicepresidenta en la Nación.

 

Por increíble que parezca, el presidente lo pasó por alto.

 

Su mensaje inflamatorio dirigido a la médula de un público cautivo que ha dividido la nación norteamericana sigue sin mediar consecuencias. 

 

El ataque constante no cesa a través de sus mensajes en las redes sociales con acusaciones infundadas de fraude o robo electoral, pretendiendo por el otro lado atribuirse y acreditarse el logro de una vacuna esperanzadora que está a punto de distribuirse. 

 

Joe Biden fue certificado oficialmente ayer en el conteo de votos electorales lo cual ratifica su victoria al igual que a la vicepresidente electa, Kamala Harris.

 

Acto seguido y frente a los micrófonos, Biden defendió a todos aquellos funcionarios y personal de todos los partidos que voluntariamente llevaron a cabo el conteo, refiriéndose a ellos como héroes. 

 

Le dejó saber a la Nación que más de 80 jueces han visto casos judiciales por parte del presidente y su grupo de aliados y una y otra vez, cada uno de esos intentos han sido resueltos sin méritos.

 

A pesar de ello, el presidente no le ha concedido la victoria al presidente electo. Por el contrario, ha propagado insinuaciones y malestar de propaganda de extrema derecha que naturalmente ha incendiado la conciencia de una tercera parte de la población.

Un discurso que ha puesto en riesgo todo el componente de una elección libre y democrática, con todo un manantial de odio y menosprecio diseñado a revertir los resultados en su contra y mancillar la reputación de aquellos que no se han prestado para ser partícipes de esa infamia.

 

No importa cuántas veces ha fracasado en los tribunales de justicia, no empece a los intentos descabellados en anular la intención de millones de votantes, al menos los jueces se han colocado como si fuesen un escudo impenetrable ante los disparos falsos de una supuesta elección fraudulenta.

 

Recientemente, hasta el Tribunal Supremo de Estados Unidos al igual que otros foros judiciales de menor rango, han rechazado sus demandas.

 

Ese grupo desleal integrado por congresistas y senadores republicanos han pretendido suprimir la intención de millones de votantes y se han aferrado al poder dentro de la sombra de un presidente que ha utilizado el podio y los micrófonos para suponer teorías de conspiración absurdas mientras instiga e insulta a funcionarios de su propio partido. 

 

Funcionarios que han sido acosados y acorralados con amenazas virtuales y quiénes valientemente han aceptado y protegido los resultados y no se han dejado intimidar por el presidente.

 

Utilizando tretas judiciales donde han buscado invalidar los resultados que no le favorecen, el equipo de abogados del presidente ha tenido que enfrentarse a innumerables derrotas y decisiones adversas a sus imputaciones.

 

Desde algoritmos impensables que intercambian votos hasta expresiones ridículas utilizando testimonios poco creíbles, este grupo republicano que le rinde culto al presidente ha perdido poco a poco todas sus municiones para invalidar el resultado de la elección presidencial.

 

Son los mismos que en las afueras, frente a ese consorcio derechista que los carga, hablan de fraude y de esa conspiración inaudita de países suramericanos que intervinieron en las votaciones, lo cual es falso mientras que en el campo de batalla que son la sala de los tribunales se allanan y la palabra fraude pasa a mejor vida.

 

Desafortunadamente ha habido un daño enorme a la credibilidad institucional de la nación. Prácticamente del grueso de votantes que favorecieron al presidente Trump, el 70% por ciento de ellos está convencidos que se robaron las elecciones.

 

Convencidos de ese supuesto fraude, grupos armados cuya filosofía extremista ha asechado hogares de funcionarios y amenazado consistentemente la paz ciudadana con actos multitudinarios, utilizan la violencia como su modo operacional.

 

Pero todo esto surge a raíz de las expresiones del primer mandatario que los alienta y continua sin concederle la victoria a su oponente.

 

El daño ha sido enorme. 

 

Aun cuando el tiempo es el mejor aliado de la verdad, la bondad y lo que es correcto, pasarán décadas para que las aguas comiencen a llegar a su nivel.

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11/21/2020

Intento descabellado de Trump en revertir la victoria de Joe Biden y Kamala Harris.



Tan reciente como días atrás, el presidente norteamericano Donald J. Trump intervino con la Legislatura Estatal del estado de Michigan al invitar la delegación republicana a la Casa Blanca.


Como una nueva estrategia, este presidente pretende alterar el margen de 157 mil votos de diferencia que le dieron la victoria al presidente electo, Joe Biden y su compañera de papeleta, Kamala Harris.

 

Aun cuando esto resulta ser alarmante, desafiante además de irresponsable en una derrota que afortunadamente no podrán alterar, estos funcionarios republicanos emitieron una declaración por escrito una vez concluida dicha reunión:

 

"El proceso de certificación de Michigan debe ser un proceso deliberado libre de amenazas e intimidación. Las acusaciones de comportamiento fraudulento deben tomarse en serio, investigarse a fondo y, si se demuestran, enjuiciarse con todo el rigor de la ley. Y los candidatos que obtienen la mayor cantidad de votos ganan las elecciones y los votos electorales de Michigan. Estas son verdades simples que deberían brindar confianza en nuestras elecciones ", dijeron en un comunicado el líder de la mayoría republicana en el Senado de Michigan, Mike Shirkey, y el presidente de la Cámara, Lee Chatfield.

 

En ese sentido, se espera que a principios de la semana próxima estos funcionarios junto a su legislatura en Michigan, certifiquen los resultados ya escrutados dentro del proceso de votación.

 

Pero esto no termina aquí. Lo que el presidente intentó hacer con estos oficiales en Michigan, lo está planificando en otros estados buscando revertir los resultados y las intenciones de cientos de miles de votantes que rechazaron sus posturas.

 

Para desgracia del presidente Trump, ayer mismo se certificó finalmente los resultados en Georgia donde el 13 de noviembre de 2020, las cadenas principales de noticias les daban la victoria a los demócratas. Ese mismo día, Arizona se sumaba para elevar la ventaja de Biden a 306 en votos electorales de 232 votos del candidato republicano a la reelección.

 

Sin embargo, esas victorias no fueron suficientes para evitar el descrédito de Casa Banca y sus secuaces en el senado quienes se han negado aceptar el triunfo de Biden a La Casa Blanca.

 

Utilizando refuerzos de un equipo legal que poco a poco se ha desintegrado, han llevado demandas a todo el contingente de estados en que el candidato a presidente demócrata resultó victorioso.

 

Demandas que en su mayoría han sido desestimadas o retiradas por sus propios abogados.

 

Todo esto con el único propósito de interceptar el camino hacia una transición ordenada y pacífica en la que una nueva administración debería tener ya todos los recursos para asumir todos los poderes conferidos en la Constitución una vez se certifiquen los resultados.

 

Con la excusa de un fraude de proporciones nunca vistas y la teoría absurda y conspiradora de inundar equipos con logaritmos que solo se ven en películas de ciencia ficción, uno de sus principales abogados se expresó durante 45 minutos sin presentar absolutamente ninguna evidencia de fraude.

 

Una y otra vez, sus abogados han sido humillados en los tribunales al no poder presentar evidencia que apoye tales acusaciones. 

 

Pero el problema que supone estas expresiones de fraude es mucho más profundo que el ejercicio legal republicano que ha fracasado.

 

Utilizar el caos como estrategia apelando indirectamente al sector de extrema derecha con dichas expresiones no tan solo fragmenta la sociedad, sino que se cava una división profunda difícil de disipar.

 

Descansar en componendas dirigidas a impugnar la valides y destruir la confianza en los procesos democráticos es casi irreparable. 

 

Cuando la mentira y el engaño se apodera de la expresión nacional del gobierno es como un arma sin inscribir que apunta a las instituciones más sagradas del estado.

 

Cuando el propio presidente argumenta que el proceso electoral del pasado 3 de noviembre fue diseñado como parte de una conspiración demócrata para derrotarlo, evidentemente eso tiene un efecto destructivo sobre la legitimidad en las instituciones y los derechos que cobijan a cualquier ciudadano estadounidense.

 

Hablar de fraude sin evidencia no tan solo es peligroso, sino que puede encender una mecha dentro de un universo de votantes cuyas normas reales están sumergidas al amparo de un discurso violento, divisorio y racista.

 

Esconderse dentro de toda esa parafernalia legal y pretender anular la intención de millones de votantes es ridículo toda vez que los mismos funcionarios que han dirigido tales operaciones han rechazado cualquier insinuación de fraude o manejos ilegales con los sufragios electorales.

 

No poder comprender el alcance del rechazo ciudadano es enfermizo y se acerca a las tribulaciones de culto fanático e irracional cuyo desenlace ha sido trágico en la inmensa mayoría de las ocasiones.

 

Un rechazo masivo que logró alianzas jamás vistas en una contienda histórica y de esta magnitud.

 

El triunfo de Joe Biden se logró con grupos independientes, progresistas, republicanos y otros que marcaron la ruta hacia la presidencia junto a la primera mujer de raza negra como vicepresidente de la Nación.

 

Aquellos de nosotros que atesoramos la paz, la comprensión, un gobierno inclusivo, que atienda no tan solo esta crisis de pandemia sino la división sectaria en Norteamérica decimos que el BIEN triunfó. 

 

A la larga, esta maldad presidencial con todos sus componentes y protagonistas habrán de retirarse. Pero no se podrán ir sin enfrentar finalmente las consecuencias de sus actos y el daño que le han hecho a la Nación.

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10/17/2020

El comentario del presidente



He decidido traer este artículo o entrevista de Times por Olivia B. Waxman a la autora Kathleen Belew, faltando tan poco para las elecciones teniendo en cuenta la pertinencia de los comentarios del presidente y el eco ensordecedor en grupos de extrema derecha, quiénes lo apoyan. Es importante saber los precedentes y tener idea sobre qué hablamos cuando nos referimos a la extrema derecha o grupos de poder blanco que operan abiertamente para destruir y oprimir los derechos fundamentales de otros seres humanos.


Durante el pasado y posiblemente único debate presidencial, cuando el moderador Chris Wallace, le preguntó al presidente de Estados Unidos si “estaría dispuesto hoy en la noche, condenar la supremacía blanca y grupos paramilitares y pedirles que bajen la guardia”, para muchos, el presidente hizo todo lo contrario.


“Proud Boys, stand by”, dijo el presidente.

 

Como ha pasado en numerosas ocasiones en su presidencia, Trump intentó retractarse sobre esas expresiones indicándole a periodistas que “no conocía quiénes eran los “Proud Boys”, “pero quiénes quiera que sean, tienen que retroceder”.

 

Sin embargo, miembros de este grupo, “Proud Boys”, interpretaron las expresiones de manera distinta.

 

Dice la autora en las redes sociales, Kathleen Belew, escritora de varios temas incluyendo “Bring the war at home: White Power Movement and Patamilitary America” y quien es profesora de historia en la Universidad de Chicago, que las expresiones del presidente no la tomaron por sorpresa.

 

Lo que expresó el presidente fue un grito similar a un llamado a las armas, en otras palabras “luz verde lo que en esencia podría ser catastrófico”, terminó indicando la escritora.

 

Time habló con la autora sobre dicho grupo y todo lo que está detrás de esa organización. Indicó además que aunque los llamados “Proud Boys” fue el único grupo que se mencionó en el debate, esto es parte de movimientos que desde hace décadas sino generaciones siguen presentes. 


A continuación la entrevista:


Time: ¿Qué está sucediendo en nuestra historia norteamericana cuando grupos como “Proud Boys” comienzan a manifestarse?

 

BELEW: Justo después de la guerra de Vietnam, comenzó una intensa narrativa, la cual expresaba que el gobierno norteamericano traicionó precisamente a los soldados de Vietnam.

 

La extrema derecha utilizó ese discurso como punta de lanza para atraer a un gran sector de individuos que hasta entonces, jamás habían podido unirse o integrarse en una causa común.

 

Les hablo de “Klansman”, “Neo-Nazis”, Radical Tax Resister”, quienes eran seguidores de un culto religioso blanco denominado “Christian Identity” al cual pertenecían separatistas y supremacistas blancos. Todos ellos se unieron a finales de 1970 en lo que se llamó “White-Power Movement”en otras palabras movimiento de poder blanco.

 

 En 1983, en el “Aryan Nation World Congress”, algunas personas reportaron que hubo reuniones en donde activistas decidieron declararle la guerra al gobierno federal. Hubo cambios reales y tácticos luego de dichas reuniones. Estas personas comenzaron a poner su mira apuntando a las infraestructuras y agentes federales.

 

Para ellos en este punto no habría esperanza alguna dentro de cualquier cambio político. 

 

Los cambios que estos militantes querían eran en extremo a tal grado que pensaban que aun dentro de Reagan o cualquier otro ejecutivo político conservador, les sería imposible conseguir o llegar a sus metas.

 

De 1983 en adelante, hablamos de un movimiento que fundamentalmente se oponía a la democracia y a Estados Unidos como Nación. 

 

Cuando este movimiento hablaba de nacionalismo blanco, la nación sobre la cual se expresaban no era Estados Unidos, era la nación Aria. Algo que es fundamentalmente distinto, más violento y radical que el significado normal que la mayoría de la gente tiene.


Sabíamos que esto era algo mucho más violento y radical que cada cual pudiera interpretar sobre el nacionalismo.

 

Durante el periodo entre 1980 y 1990, estos movimientos comenzaron a tratar de transformar o cambiar la cultura con el propósito de atraer grupos más grandes. Uno de los primeros que se sumó fueron los “skinheads”(cabezas rapadas) a finales de los 80’s. 


Mucho más jóvenes que sus otros miembros, los “skinheads” al contrario de los demás, que en su mayoría venían de áreas rurales, llegaban de la ciudad. 


Lo próximo que sucede es la formación de milicias.

 

Time: ¿Cómo usted define milicia en este contexto?

 

BELEW: Aunque no están organizados por militares, lo que quiero decir es que a los efectos de ser paramilitares están caracterizados por uniformes militares, lenguaje militar, armamento, etc. Ellos tienden a estar bien organizados sobre todo en lo que se refiere a su oposición al gobierno federal y el apoyo visceral de poseer armas de fuego.

 

Además, este tipo de milicia de poder blanco le agregaría un montón de cosas, por ejemplo, el supuesto ataque a la tasa de natalidad blanca y cosas por el estilo.

 

A partir de 1990, las armas, es decir el armamento, sus miembros, la gente, el dinero fluyó de esta versión inicial del poder blanco para transformarse en lo que conocemos como milicias.

 

Lo que nos trae a 1995, con el ataque a ciudad de Oklahoma, el cual ha sido calificado como el acto deliberado con mayor número de muertes en territorio norteamericano entre Pearl Harbor y el 9/11.

 

Todavía hoy, la gente no entiende qué fue lo que ocurrió y cuál fue el significado de este acto de violencia. Ese ataque fue el trabajo en conjunto de un movimiento, no uno, en el que varias personas molestas o desafiladas con el sistema lanzaron este acto.

 

Time: ¿Cuál fue el motivo para tener ese edificio en la mira y qué significó para este movimiento de poder blanco?

 

BELEW: Les daba una ventaja dentro de su estructura. Tenía una fachada de cristal, y un lugar en que podían estacionar un camión. Como también, tenía muchos empleados del gobierno federal lo que implica que fue un ataque al gobierno federal.

 

Poco después de este ataque en la ciudad de Oklahoma, la milicia comenzó  a hacerse notar, mucho de ellos comenzaron a utilizar la Internet. Es importante recordar que estas personas están en línea desde 1983 y 1984.

 

Time: ¿Cómo es posible que estén en la red desde tan temprano?

 

BELEW: Bien temprano. Fueron pioneros.  Fueron de los primeros en utilizar tableros de mensajes computadorizados con palabras claves para acceder y en donde colocaban cosas como su ideología y sus anuncios. Lo que hacían con tanta efectividad era Facebook mucho antes que esa plataforma existiese.

 

Time: ¿Cómo entonces, encajan estos “Proud Boys”  en toda esta historia?

 

BELEW: Desde entonces al presente lo que vemos es un resurgir de algo que ha estado latente todo el tiempo. En ese sentido, los “Proud Boys” se han caracterizado como un grupo que se extiende entre las milicias y los grupos de lucha supremacista blanca.

 

Ellos creen en la superioridad de la cultura occidental en contraposición a otros lugares sobre los cuales piensan que son sucios y degradantes. No apoyan el Islam y tratan muchas veces a las mujeres con menosprecio.

 

Sobre lo que más me concierne es el comentario de Trump, haya sido en serio o como lo haya dicho; estoy segura que activistas de este movimiento de poder blanco lo escucharon y comprendieron que fue un llamado a las armas.

 

Esto se trata de un movimiento paramilitar que interpretan muy bien el significado de estar listo (“stand by”) dentro del contexto en una campaña militar. Él no dijo que se retiraran lo que tiene un sentido contrario. El significado de lo que dijo es que estén preparados. Eso fue como un tiro acertado para estos grupos. 

 

Hemos visto estos grupos incorporando ese mensaje con sus slogan e insignias. Lo retuitean constantemente. Para mí, no es tan solo acerca de los “Proud Boys”; son todos los grupos que pertenecen a esto. 

 

Time: El pasado miércoles, mientras él hablaba con periodistas, ¿no les dijo: quiénes quiera que sean, retírense?


BELEW: Lo importante es cómo se escuchó porque estoy segura que muy bien puede resultar en actos de violencia, y usted no puede contradecirse con una declaración como esa. También y no es por nada, pero un miembro de “Proud Boys” fue el responsable en organizar y unir militantes al rally de la ultra derecha en Charlottesville. Así que en términos de Trump, decir que no sabe, es un fracaso serio en su presidencia.

 

Time: ¿Cómo estos grupos de milicia se han expandido luego del ataque a la ciudad de Oklahoma comparado con la milicia que existía a principios en Estados Unidos?

 

BELEW: Muy buena pregunta. Definitivamente no. Describo la milicia a partir de 1990 en adelante. Lo que hemos visto en épocas pasadas eran las milicias a partir de la Segunda Enmienda a principios de la Nación. Estas no han existido sino luego del Acta Dick en 1903. Esa Acta incorporaba la milicia en la Guardia Nacional. Estaban reguladas. Historiadores expertos de Estados Unidos no reconocen la milicia de estos tiempos como una continuación de aquella tradición.

 

Time: ¿Qué pasa con la violencia racial de los vigilantes o justicieros en la era de Jim Crow? ¿Cómo se relacionan las milicias actuales con esa historia?

 

BELEW: Esto es parte de esa prolongación de la violencia vigilante con seguridad. Y por vigilante, simplemente me refiero a la violencia extralegal que intenta preservar el poder del status quo o el poder sistémico.

 

Con mis estudiantes universitarios, entramos muchas veces en ese debate para definir cuando algo de ser vigilante pasa a ser revolucionario, entendiendo hasta qué punto usted deja de apoyar el sistema de poder presente y comienza atentar contra él.

 

El movimiento de poder blanco en su mayoría es revolucionario. Y lo digo no con la connotación positiva, lo digo en el sentido que su propósito primordial siempre ha sido atacar el gobierno federal mucho antes de apoyarlo. 

 

Por eso creo que uno de los cuestionamientos que la gente debería hacerse es que en efecto estos grupos han salido para apoyar a Trump de algún modo, ¿qué van a hacer después de eso? Puesto que no creo que ninguno de ellos apoye genuinamente a ningún presidente.


Time: ¿Las guerras culturales que se iniciaron a finales de los setenta, ochenta y noventa han jugado un papel en avivar las llamas del movimiento del poder blanco?

 

BELEW: Sí y no. Aquellos que ingresan a este movimiento de poder blanco lo hacen porque entienden que no tienen espacio alguno en la nación. Parte de ello tiene que ver con sentirse sin representación cultural, tiene que ver además con el crecimiento del fundamentalismo, aspectos que decididamente no son la misma cosa. Entonces nos encontramos, por supuesto con la frustración post-Vietnam, frustración económica en general como algunas adicionales fuera del contexto histórico.

 

En la actualidad, una de las cosas de mayor interés que he encontrado en mis investigaciones es que lo que mejor predice el aumento en la actividad del Clan por ejemplo es la secuela de la guerra. Es más consistente que la pobreza, legislación sobre derechos civiles y  los aspectos sobre inmigración. Lo que mejor predice es la secuela de la guerra y no es que se trate de veteranos, todos nosotros somos más violentos luego de los acontecimientos de una guerra. Mis estudiantes no pueden decir o hablar de un momento sobre el cual no hayamos estado en guerra y cómo eso se traduce dentro del contexto histórico futuro es una gran pregunta.

 

Time: ¿Por qué este asunto de la guerra hace sentir a la gente de esa manera? ¿tendrá que ver por el deseo de algunos veteranos de re-ingresar?

 

BELEW: Esa es una pregunta que intento contestar en mi libro. Aparentemente hay muchas personas que nunca han estado ahí, en esas circunstancias, nunca han peleado pero sienten que la guerra es parte de su identidad, por lo que pienso que todo esto es en parte de cómo nuestra sociedad se moviliza alrededor de la guerra. Ser parte o estar en medio de la violencia nos devuelve el golpe a la Nación en formas que jamás podemos anticipar.

 

Time: ¿Ha tenido que luchar para dejar claros los hechos ante los mitos que a menudo encuentra con conceptos erróneos que intentan desacreditar la verdad?

 

BELEW: La gente por ejemplo tiene que comprender y analizar cuando leen sobre lo que llamamos “lobos solitarios”. Hay hechos como actos aislados e individuales de violencia, ataques políticos violentos y masivos. Pero no existen actos violentos del poder blanco definidos como un ataque individual de un lobo solitario porque en esencia no hablamos de un individuo sino de un movimiento.

 

Time: Los motivos de estos grupos de poder blanco ¿han evolucionado a través del tiempo?

 

BLELEW: Sí y no. Se dejan llevar por las frustraciones del momento y siempre están tratando de reclutar.

 

Time: Cuando habla que este movimiento de poder blanco está atento a los acontecimientos noticiosos, ¿habrán ejemplos que sobresalgan y se hagan notar?

 

BELEW: Pienso que la elección de Trump nos trajo Charlottesville, lo cual nos llevará sin duda a un próximo evento y así hasta el siguiente, puesto que nace de su propia naturaleza. Uno de los asuntos que más nos concierne hoy día es que estamos en presencia de un crecimiento sin paralelo de este movimiento en estos momentos. 


Va a seguir así hasta que logremos detenerlo.

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